La Longaniza de Chillán ya cuenta con respaldo legal para llevar ese nombre. El Instituto Nacional de Propiedad Industrial (INAPI) otorgó oficialmente la Denominación de Origen “Longaniza de Chillán”, reconocimiento que protege uno de los productos tradicionales de la gastronomía nacional.
La oficialización se conoció en el marco de la Fiesta de la Longaniza 2026, y es el resultado de un trabajo de más de cinco años impulsado por productores locales y la Municipalidad de Chillán, con el objetivo de proteger la identidad territorial del producto y establecer estándares para su elaboración.
¿Qué significa la Denominación de Origen para la Longaniza de Chillán?
La denominación establece que el producto debe cumplir con una serie de características y requisitos definidos en un reglamento de uso y control.
Entre ellos se consideran las materias primas, los procesos de elaboración, las buenas prácticas de manufactura, la trazabilidad y características técnicas como el largo, gramaje, calibre, molienda y ahumado.
De esta manera, el sello busca garantizar que los consumidores que compren una longaniza bajo la denominación estén adquiriendo un producto que cumple con los estándares establecidos.
Cinco empresas ya pueden comercializar bajo la denominación
Actualmente cinco empresas cumplen con los requisitos establecidos para comercializar sus productos bajo esta denominación de origen. Se trata de Cecinas Ramos Cordillera, Cecinas Cordillera, Cecinas Bengoa, Cecinas Villablanca y Cecinas Haciendas de Ñuble.
Desde la organización de productores explicaron que nuevas empresas podrán incorporarse al sistema, siempre que pertenezcan a PROLOC AG y cumplan íntegramente con el reglamento.