El joven de 18 años que perpetró un fatal ataque armado en un colegio de Calama, el pasado 31 de marzo, quedó en prisión preventiva durante los 180 días que tendrá el Ministerio Público para realizar la investigación del caso. 

H.M.L. provocó asesinato con un arma blanca a la inspectora María Victoria Reyes de 59 años y dejó a otras cuatro personas heridas (tres estudiantes del establecimiento) en un ataque que protagonizó el 27 de marzo en el Instituto Obispo Silva Lezaeta.

Durante la audiencia, el fiscal Eduardo Peña entregó nuevos antecedentes sobre lo ocurrido ese día, específicamente, sobre la planificación y ejecución del ataque. De acuerdo a lo señalado por el fiscal, el joven dejó registro en un cuaderno de un ataque planificado al que denominó en latín 'Dies Irae' (día de ira).

En el cuaderno se incluía una planificación detallada, donde el imputado señalaba que actuaría solo, sin cómplices, con el objetivo de generar alto impacto mediático y fama en caso de sobrevivir tras el ataque.

Si bien no se conocieron mayores detalles del contenido del cuaderno, Mega tuvo acceso al expediente de la investigación de la Brigada de Homicidios de la PDI de Calama, donde estaba toda la información del cuaderno marca Proarte, con portada de lobo, encontrada al lado de la cama del joven.

Los escritos en el cuaderno del asesino de Calama

El cuaderno, según el documento, era una especie de diario de vida personal en el que el imputado había dejado registro de su estado mental, sus planes y sus "demandas".

La primera anotación era una sola palabra escrita en mayúsculas y en tinta roja en el centro de la página: "DIFUNDIR". Debajo, una instrucción dirigida a quienes lo encontraran, en la que pedía explícitamente que el contenido fuera dado a conocer.

"La vida no tiene valor, pues nadie vive para ver su impacto o legado, de tener uno, lo mejor que puedes hacer es asegurarte de que dejas algo en el mundo antes de irte, y yo tomé mi decisión", escribió de puño y letra en el cuaderno.

Y continuaba: "La idea de los ataques en masa ha estado en mi mente causando fascinación e intriga desde 2016-2017, mucho antes de investigar a fondo y de planear el mío". 

El cuaderno también revela que no fue la primera vez que estuvo cerca de actuar. "Durante uno de los últimos días de clases de 2025 estuve muy cerca de hacerlo… Al retractarme perdoné una vida así que soy un héroe técnicamente, ja!", escribió. 

El 26 de marzo de 2026, un día antes del ataque, volvió a escribir. "Creo que llegó la hora, estoy listo con todo pero no mentalmente, he sido descuidado y he sido obvio por lo que es un milagro haber llegado hasta acá. Seguir posponiendo es un riesgo que no puedo tomar si en verdad quiero hacer esto…".

Entre las últimas anotaciones del cuaderno hay una frase que resume el estado mental con que el joven llegó ese día al colegio: "Se siente raro comprar la ropa con la que voy a morir". Y otra que condensa todo el peso de lo que había postergado: "¿Mi mayor lamento? Posponer tanto esto, debió haber ocurrido mucho antes".

Las palabras antes del ataque son más crudas aún: "El peso y realidad de lo que haré comienza a hundirme el pecho a medida que dejo más cosas listas y se siente que no hay vuelta atrás".

Las últimas páginas del cuaderno, fotografiadas el 27 de marzo de 2026 -el mismo día del ataque en Calama- muestran una hoja con manchas que los peritos identificaron como sangre, junto a la frase en letras pequeñas: "Final solution". Al lado, un esquema con figuras y una flecha que apunta a la palabra "sangre".

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