Un calvario es el que sufre desde hace casi cinco años Rodrigo Huenchún, quien fue declarado muerto por error durante la pandemia, en noviembre de 2021, tras supuestamente haber ingresado grave al Hospital Carlos Van Buren de Valparaíso, donde posteriormente se informó su fallecimiento.

La historia es tan inverosímil que el afectado incluso tiene una tumba y una lápida con su nombre en el Cementerio N° 3 de Playa Ancha.

Si bien ha agotado un sinnúmero de esfuerzos para revertir esta situación, hasta hoy sigue apareciendo en los registros como fallecido, lo que le ha acarreado una gran cantidad de inconvenientes, principalmente no poder optar a un trabajo formal.

Sin acceso a trabajo formal: todos los inconvenientes sufridos por hombre declarado muerto por error

Entre un mes y un mes y medio después de ser declarado muerto, "yo quedé sin trabajo porque no pude actualizar mi documentación. No tenía papel de antecedentes, no tenía una cuenta donde me depositaran, que eso es lo básico que a uno le solicitan en un trabajo", contó Huenchún a Teletrece.

El hombre quedó sin acceso a trabajos formales, subsidios del Estado ni a salud. Dio aviso a las policías y al Registro Civil, pero año tras año seguía apareciendo como un difunto.

La abogada Loreto Candia, de "Te Defiendo Abogados", explicó que "cuando tú estás fallecido, pierdes la posibilidad de tener cualquier tipo de derecho, en todos los sentidos".

 

Así, Rodrigo tuvo que ingeniárselas para sobrevivir económicamente. Su certificado de muerte lo dejaba fuera de cualquier proceso de selección y las opciones de trabajar se redujeron a tareas que nunca antes había realizado.

"He vendido helados en las micros, he vendido dulces. Hago trabajos particulares, pintura, saco pasto. Todo lo que me genere un poco de plata para traer a mi casa, lo hago", reconoció.

En 2024 un segundo tribunal decretó nulo el certificado de defunción y el Registro Civil le renovó una antigua cédula de identidad. Sin embargo, en múltiples bases de datos continúa sin aparecer.

"Al momento de ir a sacar la Clave Única, me doy cuenta que no entro en el sistema. Y el sistema me vuelve a arrojar que yo sigo fallecido", afirmó.

Rodrigo y sus abogados estudian ahora iniciar acciones civiles para buscar una indemnización por las consecuencias que, asegura, ha sufrido durante los casi cinco años en que distintas bases de datos lo han considerado muerto.

TE PUEDE INTERESAR:

Publicidad