Más de un millón de monedas de $10 fueron incautadas en el puerto de Valparaíso cuando eran transportadas ocultas entre toneladas de chatarra con destino a China.
De acuerdo con los antecedentes de la investigación, el objetivo no era utilizarlas como medio de pago, sino fundirlas para comercializar los metales que contienen, cuyo valor supera ampliamente los $10 pesos que representa.
El fiscal jefe de Valparaíso, Elizardo Tapia, detalló que en el procedimiento fueron recuperadas cerca de cuatro toneladas de monedas de circulación legal.
"Se mantenía la cantidad de $10.397.850 en monedas de diez pesos de circulación legal en Chile", sostuvo.
El negocio oculto tras hallazgo de un millón de monedas de $10
La investigación apunta a que las monedas eran reunidas en distintas chatarrerías de Santiago para luego ser trasladadas hasta el puerto de Valparaíso, desde donde serían enviadas a China.
El incentivo económico estaba en los metales que las componen. Aunque cada moneda tiene un valor nominal de $10, fabricarla cuesta $49, casi cinco veces más.
A ello se suma que más del 90% de su composición corresponde a cobre, además de pequeñas cantidades de níquel y aluminio, materiales cuyo valor comercial supera ampliamente el de la moneda una vez fundida.
"En general más del 90% de la moneda es cobre, tiene un poco contenido de niquel y alumnio. El valor del metal que está contenido vale más de tres veces lo que vale la moneda y, por lo tanto obviamente ,que hay un negocio si yo capturo esa moneda y después la proceso para obtener los metales que están detrás", explicó José Joaquín Jara, académico de Ingeniería en Minería de la Universidad Católica.
De acuerdo con los antecedentes de la investigación, si el cargamento hubiese llegado a destino, las ganancias habrían superado los $30 millones.
Para concretar la exportación, las monedas fueron escondidas entre grandes cantidades de desechos metálicos, un método que dificulta su detección durante las inspecciones.
Desde la PDI explicaron que este tipo de cargamentos no siempre puede ser detectado mediante escáneres debido al tamaño de las monedas.
"La dificultad que nosotros mantenemos que solamente se puede hacer a través de un examen físico, toda vez que si se hace un examen con un scanner o algo así es muy difícil detectarlo, por cuanto el volumen de la moneda en sí, la moneda es muy pequeña", señaló el subprefecto Vergara.
Fiscalía investiga posible red de contrabando
El Ministerio Público abrió una investigación por los delitos de contrabando y lavado de activos.
Entre los investigados figura una empresa dedicada al reciclaje de metales, mientras las diligencias buscan determinar si la organización ya había logrado sacar del país otras partidas de monedas mediante el mismo mecanismo.
En medio de la investigación, el académico José Joaquín Jara planteó que el caso también abre un debate respecto al costo de fabricación de este tipo de monedas.
"Lo que tiene que pensar el Estado, es si es que vale la pena tener una moneda que cuesta 3 o 4 veces más que su valor nominal (...) por lo tanto, quizás cambiar hacia un sistema algún tipo de moneda con algunos otros minerales o metales que puedan ser quizás más baratos".