Más de un millón de monedas chilenas de $10 fueron incautadas en el puerto de Valparaíso cuando estaban ocultas entre toneladas de chatarra metálica y listas para ser enviadas a China. Lejos de utilizarlas como dinero, la investigación apunta a que el verdadero negocio era otro.
El hallazgo quedó al descubierto durante una fiscalización de la PDI, que detectó un contenedor declarado como carga de chatarra. Sin embargo, entre los residuos metálicos se ocultaban cerca de cuatro toneladas de monedas de circulación legal en Chile.
¿Por qué querían sacar las monedas del país?
Según la investigación, la organización reunía las monedas en distintas chatarrerías de Santiago para luego trasladarlas hasta el puerto de Valparaíso y embarcarlas rumbo a China. El objetivo no era ponerlas nuevamente en circulación, sino fundirlas para comercializar el cobre y otros metales que contienen.
El académico de Ingeniería en Minería de la Universidad Católica, José Joaquín Jara, explicó que más del 90% de la composición de la moneda corresponde a cobre, además de pequeñas cantidades de níquel y aluminio.
"El valor del metal que está contenido vale más de tres veces lo que vale la moneda y, por lo tanto, obviamente que hay un negocio si yo capturo esa moneda y después la proceso para obtener los metales que están detrás", señaló el especialista.
De acuerdo con las estimaciones de la investigación, si el cargamento hubiese llegado a destino, las ganancias habrían superado los $30 millones.
Así ocultaban más de un millón de monedas
El subprefecto Víctor Vergara, de la Brigada Investigadora de Delitos Portuarios de la PDI, explicó que las monedas estaban escondidas entre kilos de chatarra para dificultar su detección.
"La dificultad que nosotros mantenemos es que solamente se puede hacer a través de un examen físico, toda vez que si se hace un examen con un scanner es muy difícil detectarlo, por cuanto el volumen de la moneda es muy pequeño", indicó.
Por su parte, el fiscal jefe de Valparaíso, Elizardo Tapia, confirmó que la carga correspondía a alrededor de 10 millones de pesos en monedas de $10 que aún tenían circulación legal en el país.
Una investigación por contrabando y lavado de activos
La Fiscalía abrió una investigación por los delitos de contrabando y lavado de activos. Entre los investigados figura una empresa dedicada al reciclaje de metales, mientras las diligencias buscan establecer si esta red ya había concretado envíos similares al extranjero.
Jara también instó al Estado a reflexionar sobre el Estado de la moneda: "Lo que tiene que pensar el Estado posiblemente si es que vale la pena tener una moneda que cuesta 3 o 4 veces más que su valor nominal".