En prisión preventiva quedaron dos imputados por el crimen de Cristóbal Miranda, joven de 20 años que falleció tras ser brutalmente agredido durante una fiesta de Año Nuevo en la comuna, en la Región del Biobío.
El tribunal resolvió formalizarlos por homicidio simple, descartando el delito de homicidio calificado. El juzgado sostuvo que no se configuraron los elementos de premeditación ni alevosía, además de descartar que los hechos se hayan producido en el contexto de una riña o que existan lesiones defensivas en los imputados.
El ataque ocurrió la madrugada del 1 de enero al interior del recinto Espacio Marina, donde la víctima fue golpeada con pies y puños, quedando en riesgo vital. Cristóbal Miranda permaneció internado durante dos días, hasta que finalmente falleció a causa de la gravedad de sus lesiones.
Lo iban a "dejar vegetal": Revelan conversaciones previas al ataque
Según información de T13, en el marco de la investigación se indaga la existencia de un grupo privado de Instagram en el que participaban los imputados junto a otros amigos, identificado con el nombre de un anime japonés: Tokio Manji.
En ese espacio de mensajería, los implicados habrían compartido una fotografía de la víctima junto a su hermano, además de intercambiar mensajes de carácter amenazante, con expresiones como que los “iban a pitear” o que “hoy quedaban vegetales”.
De acuerdo con los antecedentes reunidos, dicho grupo fue posteriormente eliminado por uno de sus participantes (quien no figura entre los imputados). Lo anterior, con el presunto objetivo de impedir el acceso a información relevante para la causa.
Otro antecedente incorporado en la indagatoria apunta a que uno de los imputados sería practicante avanzado de jiu jitsu, disciplina en la que incluso habría obtenido medallas en competencias..
La imposición a la que se negó la víctima
Durante la audiencia también se expuso un antecedente previo ocurrido el 15 de diciembre, en el marco de una fiesta distinta, donde se habría registrado una pelea entre uno de los imputados y Cristóbal Miranda junto a su hermano.
Posteriormente, ya en la madrugada del 1 de enero, en el Espacio Marina, testigos relataron que se produjo una conversación tensa entre la víctima y los imputados. Según esos testimonios, los agresores habrían exigido a Cristóbal Miranda pedir disculpas de rodillas, a lo que el joven se negó.
Tras esa negativa, uno de los imputados habría propinado el primer golpe, haciendo caer a la víctima al suelo y dando inicio a la agresión que terminó con el joven gravemente herido.
El mensaje de uno de los implicados tras el crimen: “Parece que se hizo realidad”
En la audiencia, el fiscal Juan Yáñez reveló además que, tras la muerte de Cristóbal Miranda, uno de los participantes del grupo escribió un mensaje que llamó particularmente la atención de la Fiscalía.
“Encontramos comunicaciones previas respecto de promesas de agresión. Es un grupo que formaron los imputados junto a otras personas, donde mantenían contacto permanente”, señaló el persecutor.
Según detalló el persecutor, luego del fallecimiento del joven, uno de los integrantes del chat escribió: “parece que se hizo realidad el grupo”, frase que haría alusión a las planificaciones previas que habían hecho por el grupo, donde aseguraban que atacarán la integridad física de Cristóbal Miranda y su hermano.
La Fiscalía considera relevantes estos antecedentes para establecer el contexto previo y posterior al crimen. Para realizar las indagatorias, se dictó un plazo de 4 meses.