Una controversia se instaló en el colegio particular Marista de Limache, en la región de Valparaíso, luego de que se denunciara que estudiantes de quinto y sexto básico leyeron textos de ficción con contenido sexual explícito.
Según informó El Mercurio de Valparaíso, la actividad se realizó en el contexto del Mes del Libro y consistió en un taller dirigido por la escritora Paulina Bermúdez. En esa instancia, los alumnos revisaron fragmentos que relataban escenas de abuso y violencia sexual.
De acuerdo con el mismo medio, uno de los textos que generó mayor cuestionamientos fue el del autor chileno Jorge Baradit, titulado "El defensor de la fe".
Polémica en colegio de Limache por uso de textos con contenido de violencia sexual
En particular, su contenido generó polémica por su nivel de explicitud En uno de los pasajes, se leía: "A una le puse el cañón de la pistola en la vagina y disparé, a otra le metí un taladro por el ano y lo hice funcionar, a la hermana le corté los pezones con una tijera, le abrí el cráneo y eyaculé directo sobre su hipotálamo".
El mismo documento, que fue leído por los alumnos, agregaba: "A esa otra le quemé los ojos para que no mirara a nadie más. A su prima le eché parafina, la encendí y la vi correr aullando por la calle. Tengo el sótano lleno de juguetes hechos con sus partes, algunas siguen vivas. Tengo un par de trofeos, no son más que eso: adornos. Lo tengo claro, las mujeres son la manera en que Dios castiga a quienes pecaron en vidas anteriores. Soy un santo con cuchillo, un cruzado con ametralladora, un defensor de la fe, alguien con los cojones suficientes para hacerles pagar por lo que hicieron. Estoy seguro de eso".
Luego de que se realizara el taller y se conocieran los hechos, Fernando Figueroa, director del establecimiento, se dirigió a los apoderados de la comunidad a través de un comunicado.
"En el desarrollo de dicha actividad se abordaron contenidos que no se ajustaron a la edad de los estudiantes, generando inquietud e incomodidad", señaló en el escrito.
Junto con eso, informó que se abrió una investigación para esclarecer lo ocurrido. "Este proceso permitirá, además, determinar las eventuales responsabilidades de los adultos involucrados, de acuerdo con lo establecido en nuestro Reglamento Interno de Orden, Higiene y Seguridad".
Reacciones políticas por taller sobre violencia sexual en Limache: "Es aberrante"
En el plano político, la situación también generó reacciones. El diputado Javier Olivares (PDG) cuestionó lo ocurrido y calificó el hecho como "aberrante". "El problema no son los textos: un adulto puede decidir qué leer, pero niños de quinto y sexto básico no. Menos aún pasando por sobre la autonomía que tenemos los padres sobre nuestros hijos", agregó.
Olivares informó que remitió los antecedentes a autoridades de Educación y al defensor de la Niñez, y aseguró que insistirá en que se determinen responsabilidades y medidas por lo ocurrido: "No claudicaré hasta saber qué medidas se adoptarán por este gravísimo error que involucra lo más importante que tienen los padres: sus hijos".
Por ahora, desde la Superintendencia de Educación admitieron que no existen denuncias formales, pero aún así, tras conocer el caso, "se procedió a ingresar una denuncia de oficio, con el objetivo de recabar antecedentes por parte del establecimiento educacional".
Tallerista de colegio de Limache se defiente: "¿Qué cosa sexual le puedo ver a una tortura?"
Tras la polémica, la autora del taller, Paulina Bermúdez, explicó al citado medio que la actividad fue organizada con anticipación por el establecimiento en el contexto del Mes del Libro y que el material trabajado correspondía a la colección “Basta”, antologías centradas en distintos tipos de violencia.
En esa línea, recalcó que el foco del taller no era el contenido sexual, sino la reflexión sobre la violencia, y que el texto cuestionado no fue visto por todos los estudiantes: "Una persona se fija específicamente en el texto que aparece ahí de Jorge Baradit, que está antologado, por supuesto, que no todos los niños vieron, que no lo llevé con un carácter sexualizante, estábamos hablando de violencia. O sea, ¿qué cosa sexual le puedo ver a una tortura? No se puede".
Junto con eso, aseguró que no incentivó su lectura ni lo utilizó de forma directa en la actividad: "en ningún momento yo leí en voz alta ese texto, en ningún momento obligué a que leyeran ese texto, había solo cinco libros con ese texto en específico", aunque admitió que existe la posibilidad de que algún alumno lo haya leído.