La mañana de este miércoles, el Juzgado de Garantía de Peralillo dejó con la medida de cautelar de prisión preventiva al padre que mató a su hijo de 11 años, en Palmilla, una localidad de la región de O'Higgins.

Además se estipularon 120 días de investigación, período en el que el imputado permanecerá en el centro penitenciario de Santa Cruz.

El magistrado indicó en la audiencia que habían sufuicientes antececentes para deducir que este el individuo es un peligro para la sociedad.

Por otro lado, el fiscal de Santa Cruz, Gabriel Meza, detalló que fueron "varios los antecedentes que dieron cuenta en la audiencia de control de detención que hubo comunicaciones de parte del padre con el niño". 

Y agregó que "se lograron recuperar estas conversaciones donde lo citaba en la ribera de un río, un sector bastante alejado de la casa, donde con un objeto corto punzante le dio muchas heridas y le causó la muerte".

Sobre la relación padre-hijo, el fiscal sostuvo que "según los antecedentes preliminares que tenemos dan cuenta de que el padre hace varios meses no tenía contacto directo con su hijo, había un tema de no pago de pensión y los familiares se encontraban gestionando algunas acciones para obtener por parte del padre el pago de estos dineros".

Finalmente, Meza afirmó que "el imputado declaró que lo hizo por celos, porque su hijo mantenía una buena relación con la pareja de la madre del niño y por esto él reaccionó de esta manera".

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