El ranking mundial IQAir, que ofrece una clasificación en tiempo real de las grandes ciudades más contaminadas del mundo, posicionó durante la mañana de este jueves en el tercer lugar a la capital de nuestro país.

Santiago presenta un índice de calidad del aire (AQI, por sus siglas en inglés) de 126, calificado por el portal como "perjudicial para grupos sensibles" (101-150). Destacar que el formato AQI+ del ranking indica que los datos se calculan utilizando promedios horarios de todos los contaminantes, lo que refleja las condiciones en tiempo real.

Es por esto que, si bien el aire de Santiago presenta esas condiciones entre las 10:00 y 11:00 horas de la mañana, la situación puede ir variando, ya sea mejorar o empeorar, con el paso del día.

Nuestra capital sólo es superada por Kinshasa, Congo Democrático (AQI+ 145) y Delhi, India (AQI+ 145), dejando atrás a otras ciudades contaminadas como Wuhan, China (AQI+ 117).

Santiago entre las ciudades más contaminadas del mundo

"Perjudicial para grupos sensibles": Advierten sobre riesgos y cuáles son esos grupos

Sumando estos dos factores críticos, una ventilación ambiental deficiente y un aumento sostenido en la positividad de virus estacionales, nuestro país atraviesa una compleja situación sanitaria.

Esta combinación ha provocado que, actualmente, el 26,1% de las atenciones de emergencia en la red asistencial nacional correspondan a causas respiratorias, presionando los servicios de salud públicos y privados. 

Y es que el aire contaminado, cargado de material particulado fino, actúa como un irritante directo sobre las vías aéreas, dejando a la población más vulnerable ante el ataque de virus que ya circulan con fuerza.

Ante esto, el doctor Víctor Aliste, médico broncopulmonar de Clínica Indisa, explica que la exposición a contaminantes genera una inflamación silenciosa que mantiene la vía aérea en un estado de estrés constante. 

"Cuando respiramos aire con altos índices de polución, el material particulado inflama los bronquios y debilita los cilios, que son las defensas encargadas de barrer los agentes extraños. Esto, sumado a que las bajas temperaturas invitan a cerrar ventanas, aumentando la carga viral en interiores y al uso de calefacción contaminante, crea el escenario ideal para complicaciones graves, especialmente en pacientes con asma o EPOC", señala el experto.

El doctor Aliste enfatiza que no todos reaccionan igual ante esta crisis ambiental y viral. "Los grupos más sensibles siguen siendo los niños menores de dos años, cuyos pulmones están en desarrollo, y las personas mayores de 65 años, quienes suelen tener patologías de base como problemas cardiovasculares o respiratorios crónicos", advierte. 

Además, señala que es muy frecuente que ambos grupos de alto riesgo convivan o cohabiten, lo que favorece las infecciones cruzadas y aumenta la posibilidad de complicaciones.

Según el especialista, es fundamental reconocer cuándo una simple tos requiere atención profesional. Las señales de alerta que deben motivar una consulta en urgencias son:

  • Dificultad para respirar o sensación de falta de aire.
  • Hundimiento de las costillas al respirar (especialmente en niños).
  • Fiebre alta que no baja con medicamentos básicos.
  • Cianosis (coloración azulada en labios o uñas).
  • Confusión o somnolencia excesiva en adultos mayores.

TE PUEDE INTERESAR:

Publicidad