El martes Bastián Erazo, de 21 años, tomó la micro en Camino El Noviciado para llegar a su universidad en Santiago. Estaba en su penúltimo año de agronomía en la Universidad Católica, pero lamentablemente, es un viaje que ya no realizará más.

El joven fue la única persona que falleció en el impactante choque registrado el martes en la comuna de Pudahuel, región Metropolitana, cuando el bus del sistema Red en el que viajaba, de la línea J07, impactó casi de frente contra un camión aljibe.

Hubo siete lesionados en el accidente, pero Bastián, quien viajaba en el asiento ubicado detrás del conductor, perdió la vida. Su muerte hoy conmociona a sus familiares, amigos y cercanos que exigen justicia.

Y es que si en primera instancia el chofer del bus manifestaba que se le había trancado la dirección de la máquina, intentando explicar el origen de la tragedia, finalmente el narcotest arrojó positivo a cocaína y marihuana, según confirmó la Fiscalía.

"El conductor de locomoción colectiva no iba atento a las condiciones del tránsito en ese momento, pero asimismo, al efectuar la prueba narcotest respecto del conductor del microbús de la locomoción colectiva, éste dio positivo a diversas sustancias estupefacientes", explicó el fiscal de Flagrancia Occidente, Luis Vacca.

Las trágicas coincidencias en la muerte de Bastián en Pudahuel

Bastián nunca iba a clases en micro, pues lo iban a dejar. Incluso, por esas cosas del destino, dejó pasar un primer bus que no tomó y acabó subiéndose en el siguiente, el que terminó llevándolo hacia su muerte, según detalló este miércoles La Tarde es Nuestra.

El programa de Canal 13 estuvo durante esta jornada en el velorio del joven, conversando con parte de su círculo más íntimo.

En algo que todos coinciden es en que era una persona deportista, solidaria y querida. Además, era el regalón de su familia.

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