Mientras China y Estados Unidos siguen enzarzados en su propia guerra comercial, seis países estrenaron el pasado domingo un acuerdo regional de cooperación económica dejando de lado a las dos superpotencias.

México, Canadá, Australia, Japón, Nueva Zelanda y Singapur son los pioneros en poner en marcha el nuevo Tratado Integral y Progresista para la Asociación Transpacífico (CPTPP, por sus siglas en inglés), heredero del anterior TPP.

Perú, Chile, Brunei, Malasia y Vietnam se sumarán a lo largo de 2019, cuando sus gobiernos ratifiquen por completo el acuerdo.

Con la llegada de estos últimos países se completará el nacimiento de la mayor zona de libre comercio a nivel mundial. Un mercado de 500 millones de consumidores, que representa el 13,5% del PIB global.

La aplicación del acuerdo reduce los aranceles de un 95% de los productos que intercambian estos países. Por poner un ejemplo, un fabricante de smartphone de Vietnam que necesite importar la pantalla de Japón, los componentes de las baterías de México o el chip de Brunéi no pagará impuestos por ninguno de estos productos.

Como resultado, la empresa debería ver un repunte de sus ventas.

Acceso preferencial

"A pesar de las dudas de muchos sectores, las empresas y los consumidores comenzarán a recibir beneficios en unos días", asegura a BBC Deborah Elms, jefa del Centro de Comercio para Asia en Singapur.

En el caso de Australia, podrá exportar su carne a Japón pagando un 9% de aranceles, mientras que Estados Unidos, que se retiró del acuerdo en 2017, aún tiene que pagar un 38% si quiere colocar sus productos cárnicos en el país.

En el mercado nipón, los precios de la carne australiana serán, previsiblemente, hasta un 29% más baratos que los de sus competidores estadounidenses.

"Los tres países latinoamericanos que participan en el tratado se beneficiarán de las disposiciones que permiten la acumulación de origen", explica a BBC MundoAnabel González, experta en comercio internacional y competitividad del Peter Institute for International Economics, un think tank con sede en Washington.

Esta acumulación de origen significa que en la práctica un país puede utilizar insumos, productos y procesos originarios de otro socio del acuerdo como si fueran propios y es especialmente relevante para la participación de México en las cadenas de suministro globales.

México, más acceso a cinco mercados

No es raro que México esté entre los países que lideran la puesta en marcha del nuevo tratado. Con él, las empresas del país ganarán acceso a cinco nuevos mercados con los que antes no tenía una relación tan estrecha: Australia, Brunéi, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam.

El Peter Institute for International Economics estima que el PIB de México aumentará un 1,5% en 2030 gracias al impulso del acuerdo.

Según los cálculos del propio gobierno, el sector de la agricultura será uno de los más beneficiados. Los productos cárnicos de res, cerdo y pollo, así como el jugo de naranja tendrán más acceso a otros mercados, pero también el tequila o la cerveza.

"Para México, el CPTPP también tiene un importante componente geopolítico. A medida que el acuerdo se expande para incluir a otros miembros, también servirá como plataforma para que estas naciones latinoamericanas se involucren más con otros países asiáticos, como Corea y Tailandia", explica González.

Perú: agricultura muy competitiva

Perú no tiene acuerdos comerciales con Nueva Zelanda y Brunéi, pero en virtud del pacto desarrollará un acceso preferencial a estos mercados.

"Este acuerdo mega-regional abre nuevas oportunidades de acceso al mercado para productos donde estos países son altamente competitivos, como el cerdo, los aguacates y la cerveza en el caso de México, productos de pescado para Perú, y las frutas frescas para Chile", dice González.

Cobre, oro y pescado son los principales productos que exporta Perú, pero las uvas, la palta o el mango, así como el café, los espárragos o la quinua son famosos en los mercados internacionales para productos agrícolas.

Chile: un hito en el comercio internacional

Aunque es el mayor tratado comercial firmado por Chile, el país ya tenía acuerdos bilaterales con los otros 10 países. El 40% de los intercambios de comercio exterior se realizan con Asia, y tres de sus cinco principales socios se ubican en esa región.

Felipe Lopeandía, Jefe Negociador del CPTPP, aseguró que el nuevo acceso a Japón, Canadá y Vietnam es clave.

"Nuestros productos en esos mercados tenían condiciones de acceso más menguadas. Solo en Japón, más de mil productos chilenos van a mejorar sus condiciones de acceso a ese mercado, sobre todo del sector agrícola. Esto va a generar más empleo y más dinamismo económico", afirmó en una entrevista.

Varios análisis de organismo internacionales, citó Lopeandía, estiman que el PIB chileno podría crecer un 1% como consecuencia de las nuevas oportunidades de negocio.

El beneficio podría ser particularmente importante para los sectores agrícola, forestal y pesquero.

Colombia, a la espera

Los ministros de los países que forman parte del acuerdo se reunirán en Tokio el próximo 19 de enero. En la agenda estará la incorporación de nuevos socios que ya llaman a la puerta.

Colombia, Reino Unido, Corea del Sur o Tailandia ya han manifestado su interés.

"Si Colombia se uniera al CPTPP en una etapa posterior, como se espera, esto permitirá a los cuatro miembros de la Alianza del Pacífico (Chile, Colombia, México y el Perú) consolidar su integración con los países asiáticos, dando un ejemplo al resto de América Latina", recuerda Anabel González.

Hoy en día, "no negociar, no participar de estos arreglos subregionales que definen las nuevas normas del comercio internacional, es sinónimo de pérdida de competitividad y oportunidades que otros aprovechan", resume el economista y ex ministro de Energía chileno, Andrés Rebolledo Smitmans.

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