Luego de que el Consejo del Banco Central acordara, por unanimidad de sus integrantes, mantener en 1,75% la tasa de interés, este expresó su preocupación respecto al aumento de la incertidumbre en el escenario económico mundial debido a la aparición del denominado coronavirus en China.

En la minuta de la Reunión de Política Monetaria llevada a cabo en enero, el consejo manifestó que, durante los días previos a la Reunión, esta percepción sobre el coronavirus se tradujo en “aumentos de las primas por riesgo, depreciaciones generalizadas del grueso de las monedas frente al dólar, así como en caídas de las bolsas y de las tasas de interés”.  Además, los precios de las materias primas –incluido el cobre- habían alcanzado sus valores más bajos en varios meses.

Además, aclaró que, a pesar de la menor volatilidad del escenario macroeconómico interno sumada a una respuesta más favorable de los mercados externos ante la primera fase del acuerdo entre EEUU y China, este escenario se había visto opacado en lo más reciente por Covid-19.

Por su parte, el instituto emisor añadió que en el ámbito nacional- y ante el menor dinamismo en los últimos meses- existió “una rápida disminución del crecimiento de las colocaciones de consumo (préstamos), que sugería un comportamiento de mayor precaución por parte de los hogares, en conjunto con restricciones de crédito que quizás estaban siendo más agudas por parte de los proveedores de crédito”.

Menor volatilidad

El BCCh destacó que la volatilidad del escenario macroeconómico interno era significativamente menor que la que se observaba al momento de la Reunión de diciembre.  Esto provocado, entre otros factores, por la declinación de los episodios más violentos de la crisis social, un menor nivel de disrupciones en las actividades productivas y también por las medidas extraordinarias que había adoptado el Banco.

Ante esto, la totalidad de los Consejeros coincidió en que “la opción de mantener la TPM en 1,75% dominaba sobre cualquier otra alternativa”, por lo cual se mantuvo en línea con las expectativas del mercado.

A pesar de esta decisión, todos los Consejeros concordaron en que la recuperación de la economía y el logro de la meta de inflación requerían que la política monetaria continuara siendo expansiva. 

Atentos al consumo

En la minuta se reveló también la preocupación de los consejeros por los datos del consumo,  ya que este elemento de la economía "en los últimos años había sido el componente  del gasto que sostuvo una buena parte del creciemiento interno".

Considerando lo anterior, el ente emisor indicó que "si bien el mercado laboral todavía no presentaba un debelitamiento muy evidente en las encuestas, la evolución del consumo era un asunto a mirar con mucho cuidado". 

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