AFP

El proveedor japonés de autopartes Takata deberá pagar en Estados Unidos una multa de 70 millones de dólares, pero que podría llegar a los 200 millones, por su gestión de airbags defectuosos que causaron al menos ocho muertos y más de un centenar de heridos.

La National Highway Traffic Safety Administration (NHTSA), la agencia federal de la seguridad automovilística, impuso que Takata pague inicialmente 70 millones de dólares, dijo un comunicado divulgado el martes por el ente regulador.

En caso de incumplimiento de sus compromisos, entonces deberá pagar los restantes 130 millones.

En el marco de este acuerdo que abarca a los próximos cinco años, Takata acepta acelerar la reparación de airbags de millones de automóviles en Estados Unidos.

El grupo nipón deberá llamar a revisión a nuevos automóviles "a menos que pruebe que están equipados con airbags seguros o en caso de que pueda probar que logró determinar por qué sus bolsas de aire son propensas a estallar súbitamente", escribió la agencia. 

Un supervisor independiente, seleccionado por la NHTSA, controlará la aplicación de los diferentes puntos del acuerdo y velará para que el grupo japonés se adapta a la regulación estadounidense.

Tras el anuncio la acción del proveedor japonés de autopartes caía casi un 10% el miércoles por la mañana en la bolsa de Tokio.

Desde hace varios meses, los airbags defectuosos de Takata, que pueden explotar hasta en casos de choques leves, son motivo de escándalo en el mundo y especialmente en Estados Unidos.

Según la NHTSA, el defecto afecta a unos 23 millones de airbags en Estados Unidos que deberán ser llamados a revisión, aunque el proceso corra el riesgo demorarse mucho. 

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