Por Sandra Burgos

El ingreso de Qatar Airways a la propiedad de Latam Airlines, movimiento que debería materializarse en diciembre próximo, no dejará indiferente a nadie.

Y no sólo porque será parte del accionariado una de las compañías que ha sido en los últimos tiempos la más agresiva en su avance en el mundo de la aviación, con compras importantes de firmas como IAG (Controladora de British Airways e Iberia); sino también porque su ingreso conllevará cambios en el directorio y el aterrizaje de Akbar Al Baker, el controvertido CEO de la firma árabe.

Akbar Al Baker se ha hecho un espacio importante en el mundo de la aviación, con anuncios de alto impacto y por su forma –discutida por algunos- de hacer management.

Partamos por lo primero. En enero de este año, Qatar Airways adquirió una participación del 9,99% en International Airlines Group (IAG), el holding que agrupa a British Airways, Iberia y la aerolínea de low cost, Vueling y Air Lingus.

La operación que implicó el desembolso de más de US$ 1.600 millones, permitió que la firma qatarí se convirtiera en su principal accionista.

Pero la firma no se quedó allí. En mayo de este año elevó al 15,01% su inversión, mostrado claras muestras de querer profundizar su relación comercial y estratégica con el grupo aéreo europeo. En esa oportunidad el CEO de la firma, Akbar al Baker, no descartó en un futuro aumentar aún más su participación en IAG. "La gestión probada de IAG y la dirección estratégica han sido la base sobre la que vamos a seguir para forjar una relación a largo plazo", señaló.

Partió agosto y con ese mes el anuncio de Qatar Airways de que había aumentado su participación accionarial en IAG en hasta 20,01%, aprovechando la caída que experimentaron los títulos de la aerolínea tras el voto favorable del Reino Unido al Brexit. Los títulos de la compañía se llegaron a depreciar un 23,67%.

De hecho, en ese momento, Akbar Al Baker, manifestó que "la reciente valoración de mercado de IAG ofrece una atractiva oportunidad" para comprar más acciones de la compañía aérea.

Asimismo recalcó que continuaba apoyando la estrategia del equipo de dirección de IAG y que no tenían intención de aumentar más su participación "a no ser que haya cambios materiales en la actual situación". En Europa existe una normativa que pone l{imite a accionistas extracomunitarios, pero habrá que ver que sucede una vez que se comience a materializar la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

El último zarpazo

En medio de su escalada en el holding IAG, Qatar Airways sorprendió con el anuncio de su ingreso a Latam Airlines. En junio de este año, llegó a un acuerdo con el grupo controlar de la firma, liderado por la familia Cueto, para hacer una aumento de capital por cerca de US$ 660 millones e ingresar a la propiedad con el 10% de participación.

Ese porcentaje le da derecho a aumentar poner un director en la aerolínea y ya todos se preparan para que en diciembre, cuando se materialice el aumento de capital, Akbar Al Baker, ingrese al directorio.

Desde ya en Latam se preparan para lo que eso implicará. Akbar Al Baker acostumbra a moverse con un séquito importante de personas que garantizan su seguridad. Además es reconocido o mejor dicho temido, por su particular forma de hacer negocios y de relacionarse. Sólo para hacerlos una idea, en Qatar Airways lo tratan de “su excelencia”.

Oriundo de Doha, Akbar Al Baker, se ha hecho un espacio en el mundo de los negocios, y en la aviación en particular, con bastante estridencia. De hecho, periódicos australianos destacaron, en un paso del CEO por esas tierras, dos frases que quedaron retumbando y que delinearon claramente el perfil del personaje: "Tengo claro que la aerolínea que dirijo crea revuelo dondequiera que voy" y "Estoy seguro de que ustedes saben que soy una figura controversial en la industria aeronáutica".
Y es que le gusta mostrar que tiene el poder, de hecho se han escrito varias crónicas sobre la particular forma que tiene Qatar Airways de hacer cumplir las reglas dentro de la compañía.

Los últimos movimientos de fichas efectuados por Qatar Airways demuestran las ansias expansionistas de Akbar Al Baker, pero también el buen ojo para los negocios. La semana pasada anunció junta a British Airways, un acuerdo de negocio conjunto que proporcionará una mejor conectividad entre el Reino Unido, Europa continental, Asia, Oriente Medio y África. Asimismo, contempla ingresos compartidos, a través de la planificación de itinerarios y tarifas.

Tendrán en conjunto una red combinada de rutas que supera los 70 destinos, operarán códigos compartidos en todos sus vuelos directos entre el Reino Unido y Doha, y en vuelos de conexión a destinos en el Reino Unido, Europa continental, Asia, Oriente Medio y África.

Como si eso fuera poco, ayer el ejecutivo fue titular de la prensa especializada, al trascender que mañana viernes Qatar Airways y Boeing anunciarán en conferencia de prensa un importante pedido de aviones de fuselaje ancho. Se trataría de varias decenas de aviones de los modelos 777 y 787 de Boeing.

De esta forma, Qatar Airways se ha convertido en menos de un año en un protagonista de la industria aérea mundial, por su rápida carrera para tomar posiciones en aerolíneas de todo el mundo.

Porque además del 20% del holding IAG, adquirió el 10% de Latam Airlines Group, la mayor operadora aérea sudamericana, y el 49% de Meridiana Fly, la segunda aerolínea de Italia.

Y todo hace pensar que en Latam tiene hambre. De hecho, en el acuerdo mediante el cual ingresó a la propiedad existe una cláusula que en 30 meses la compañía no puede elevar su participación de 10%. Tras ese límite –mediados de 2018- habrá que ver qué sucederá. Mientras tanto, Akbar Al Baker, ya prepara su aterrizaje en el directorio.

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