Por Cristián Rivas N.

Falabella y Cencosud están de moda esta semana. Ambas, porque algún representante de sus respectivas familias controladoras salió al mercado a buscar recursos, mediante la venta de un porcentaje minoritario de su participación. En Falabella lo hizo la familia Del Río, que se desprendió ayer del 2,17% que controlaba a través del grupo Inder, mientras que en Cencosud, la venta del 5% de Horst Paulmann está prevista para este viernes.

A simple vista, Falabella y Cencosud, pueden parecer dos empresas muy similares. Se trata de dos grandes compañías del retail, controladas por capitales chilenos. Trabajan áreas de negocio muy similares, incluyendo tiendas por departamento, mejoramiento del hogar, supermercados y centros comerciales. Y también han ido creciendo con fuerza a través de Latinoamérica en las últimas décadas.

Pero al escudriñar un poco más, también afloran diferencias evidentes. Como el hecho de que Falabella —firma controlada por las familias Solari y Del Río— tiene hoy un valor bursátil cercano a los US$ 18.000 millones, más del doble de los US$ 8.000 en que se mueve Cencosud, la compañía manejada por el empresario Horst Paulmann. De hecho eso quedó en evidencia con las dos operaciones que sus accionistas están realizando en esta semana. la familia del Río reciio por el 2,17% de Falabella US$ 378 millones, mientras que la familia Paulmann espera recaudar US$ 400 millones por el 5%. ¿Por qué esta diferencia?

Crecimiento agresivo v/s un posicionamiento cauto

En el mercado, el análisis que hacen distintos operadores es coincidente. Un primer punto a tener en cuenta es la valorización de ambas compañías en los últimos cinco años. El subgerente de Estrategia de Euroamérica, Andrés Galarce, explica que mientras la acción de Falabella muestra un retorno de 11% desde 2011 a la fecha —ayer cerró en $4.788,5—, el papel de Cencosud exhibe en el mismo indicador una caída de 37,5% en ese período. Ayer esta acción cerró en $1.792,4.

Esta evaluación del mercado se fundamenta principalmente en la forma de crecimiento que ha tenido cada una de estas empresas en el período descrito. “Cencosud ha sido una empresa más ambiciosa en términos de crecimiento, bastante agresiva en sus movimientos, pero algunas de esas transacciones no han sido tan buenas. Por Carrefour en Colombia se pagó muy caro, lo que empeoró sus indicadores financieros, y su apuesta en Brasil no ha dado buenos frutos por la recesión en que cayó ese país. En el otro lado, Falabella se percibe como una empresa mucho más cauta y conservadora en su crecimiento en la región, casi siempre con un socio local y de a poco”, describe Galarce. 

Este punto también es destacado por Cristina Acle, analista senior de BanChile, que destaca que en el crecimiento de Falabella se observan decisiones más pausadas y con socios locales. El último de los ejemplos es su aterrizaje en México con Soriana, con quien desarrollará en conjunto los negocios de mejoramiento del hogar y servicios financieros (CMR) en ese mercado.

Dentro de este crecimiento también hay diferencias en los mercados en que ha ido recalando cada uno. El punto en que se pone más énfasis es la concentración. Por ejemplo, Galarce recuerda que Cencosud obtiene el 30% de sus ganancias totales en Argentina —país que recién comienza a superar sus problemas político-económicos—, mientras que para Falabella ese mercado representa apenas el 4% o 5% de sus utilidades.

Diversificación en las líneas de negocio

Acle destaca como otra de las diferencias más visibles los distintos caminos en diversificación que han seguido ambas compañías. “El negocio financiero de Falabella tiene gran relevancia en los resultados de la compañía y en el caso de Cencosud prácticamente no tiene relevancia”, describe.

Para hacerse una idea de lo distintos que son estos retailers basta mirar la composición de sus utilidades. En Cencosud, el 50% de sus ganancias proviene del segmento supermercados, el 20% del área de centros comerciales y un 15% del rubro de mejoramiento para el hogar. La diferencia la engloban tiendas por departamento y servicios financieros.

Falabella en tanto tiene una composición mucho más diversificada y con cuatro áreas de negocio muy marcadas: el negocio financiero y CMR implican el 31% de sus ganancias, seguidos por el segmento de centros comerciales (Mall Plaza), con 29%, mejoramiento del hogar, que tiene 23% y tiendas por departamento, con 13%.

“Falabella  posee fundamentos que respaldan una mayor resiliencia respecto de sus comparables”, destacan desde BCI Corredor de Bolsa. “Su alta diversificación tanto en segmentos de negocios como en países donde posee operaciones, lo que en conjunto con su liderazgo en eficiencia, le entrega mayor resiliencia relativa respecto de otras compañías del sector ante periodos de debilidad en la economía”, describe el informe preparado por la analista de Estudios Corporate & Investment Banking, Verónica Pérez Lavin.

Premio al management

El tercer y último punto que la mayoría destaca es el modo de ejecución de sus equipos ejecutivos.

Mientras la figura de Horst Paulmann es descrita como de un “carácter fuerte” y con equipos que han rotado más en el tiempo, a Falabella se le describe como una empresa más estable. “Siempre al mercado le ha gustado el management de Falabella y lo ha premiado. Ejecutan bien los proyectos, siempre están creciendo y tienen mucha estabilidad”, dice un analista que prefiere no ser mencionado.

Eso sí, siendo justos, agrega que la llegada de Jaime Soler y Rodrigo Larraín a la gerencia general y de finanzas respectivamente en Cencosud, ha caído bien en el mercado. Coincidentemente, desde entonces el precio de la acción ha tendido a remontar aunque sigue bastante castigada, acota. 

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