El Gobierno mexicano decidió este viernes aplazar nuevos aumentos en el precio de la gasolina, al menos durante dos semanas, después de las fuertes protestas y saqueos que hubo en el país en enero por un incremento del 20 por ciento.

"Los precios máximos de las gasolinas y el diésel vigentes del 4 al 17 de febrero permanecerán sin cambios respecto a los del mes de enero", anunció el Ministerio de Hacienda.

La Secretaría de Hacienda indicó que la decisión de evitar un nuevo aumento se debe a que mejoraron las condiciones, gracias a la caída del precio del dólar y del petróleo. Los incrementos dispuestos en enero se debieron a mayores precios internacionales del petróleo, al alza del dólar y a que era necesario eliminar subsidios para evitar recortes en programas sociales.

El subsecretario de Ingresos, Miguel Messmacher, explicó que si hay "margen fiscal, ya sea por ingresos excedentes o por las medidas de austeridad", es posible suavizar las fluctuaciones en los precios "reduciendo ligeramente la tasa del impuesto a través de un estímulo fiscal".

El aumento del precio de entre el 14% y el 20% que entró en vigor el 1 de enero causó protestas ciudadanas en buena parte del país y disturbios que dejaron al menos 6 muertos, más de 1.500 detenidos y más de 680 tiendas saqueadas, con unas pérdidas estimadas en 90 millones de dólares. Sin vincular la decisión de hoy a las manifestaciones de protesta de enero, el subsecretario dijo que para estas dos primeras semanas de febrero "en el caso de la (gasolina) Magna el incremento tendría que haber sido del orden de 70 centavos (unos 0,03 dólares).

Nuevas subidas quedan en el aire

"Aquí los excedentes sí nos dieron para mantener el precio" señaló tras destacar que esta vez hubo una mejora importante tanto en el tipo de cambio frente al dólar como en los precios internacionales del petróleo, que generaron ingresos adicionales. "En enero no fue posible". "Tendremos que ver si realmente sí se van estabilizando los mercados" y si esto va a ser permanente o es algo temporal, apuntó.

El director de la petrolera estatal Pemex, José Antonio González, se mostró menos optimista, asegurando que nuevas subidas son inevitables. "Esto lo que hace es hacer una transición más suave del proceso: durante las siguientes dos semanas se van a mantener fijos [los precios], pero es importante recalcar que esto no quiere decir que no se vayan a mover", dijo a la radio local. "Esto no se puede mantener para siempre", añadió.

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