Apenas terminó de dar su versión ante la prensa –al mediodía de este martes- sobre los correos electrónicos que intercambió con el ex presidente de la Asociación de Industriales Pesqueros del BíoBío (Asipes), Luis Felipe Moncada, durante la tramitación del proyecto de ley de pesca de jurel con línea de mano, la senadora Jacqueline van Rysselberghe, envió un mensaje a un grupo de WhastApp de la UDI.

“A quienes han manifestado interés por el tema aparecido en Ciper y para que ‘no tengan que salir a defender’, les quiero contar que acabo de hacer un punto de prensa”, decía el recado de la presidenta de la UDI, donde detallaba los puntos centrales de su declaración.

Entre ellos, descartaba haber recibido financiamiento ilegal para alguna campaña política. La Fiscalía indaga un eventual aporte de la pesquera Camanchaca –socia de Asipes- de $5 millones a la campaña de la senadora. En la UDI dicen que habrían aportes de pesqueras, pero por los mecanismos legales que regula el Servel.

El lunes, una publicación de Ciper Chile reveló que mientras presidía la comisión de Pesca de la Cámara Alta, Van Rysselberghe mantuvo contacto vía email con Moncada, intercambio en que el dirigente de Asipes planteaba indicaciones específicas sobre la materia.

“Aparentemente están incorporadas todas las indicaciones que nos importaban. De todas maneras pedí aumento de plazo de indicaciones hasta el 15. ¿Crees que es necesario presentar además la indicación que me mandaste?”, respondía Van Rysselberghe a Moncada en un correo con fecha 9 de diciembre de 2014.

La senadora enfrentó el tema este martes y aseguró que “no me coordiné con nadie”, aunque reconoció la existencia de los emails.

Horas después de su declaración, Van Rysselberghe llegó hasta el comedor de la bancada de diputados de la UDI, donde entregó la misma versión que había dado a la prensa: que no había habido coordinación con el ejecutivo pesquero, que no recibió fondos irregulares y que, además, el proyecto en cuestión no tenía relación con la pesca industrial.

A diferencia del respaldo mayoritario que Van Rysselberghe tiene entre los senadores del partido, en la bancada de diputados están concentrados sus detractores, sobre todo entre los cercanos a Jaime Bellolio, su contendor en los comicios internos del año pasado.

Según relatan asistentes al almuerzo con los diputados, Van Rysselberghe planteó además que el tema desaparecerá mediáticamente en dos o tres días. Derechamente, según resume un diputado, la timonel intentó bajarle el perfil a lo ocurrido. 

Sin embargo, en la UDI existe preocupación por el futuro del caso, sobre todo cuando se espera que en un mes se levante el secreto a los aportes reservados de pesqueras a parlamentarios, lo que podría aumentar la presión.

En el partido hay consenso en que el caso puede traer efectos negativos para Van Rysselberghe. “No es un golpe de muerte, pero le va a doler”, comentó un parlamentario para graficar el momento que enfrenta la timonel gremialista. 

En ese contexto, en el almuerzo se comentó con preocupación que el partido se vea vinculado a este caso.

En los meses previos, el gremialismo ha recibidos golpes duros en el caso Penta -como la condena por delitos tributarios a Jovino Novoa- y la investigación en marcha por cohecho contra Pablo Longueira.

Incluso, en el almuerzo de este martes hubo quienes pidieron a la senadora definir una estrategia comunicacional para enfrentar el tema. "No basta sólo con una declaración", dijeron.

Sin embargo, más allá de las dudas planteadas en privado, la timonel recibió una buena señal desde el grupo de Bellolio: uno de los parlamentarios pidió evitar el “fuego amigo”, recordando que cuando Ernesto Silva dirigía el partido y renunció en medio del Caso Penta, recibió duras críticas de sectores internos.

Así, algunos diputados ofrecieron a la senadora salir a defenderla, pero Van Rysselberghe ya había sido clara en su mensaje de Whatsapp, aclarando que no hay necesidad de hacerlo.

De hecho, durante todo el martes gran parte de los dirigentes optó por el silencio o evitó criticar públicamente a la timonel.

Publicidad