El nombre de Ignacio Briones como carta presidencial de Evópoli estaba sobre la mesa hace al menos dos meses. En el debate -que se abrió a inicios de enero, cuando un grupo grande de consejeros pidió adelantar la decisión presidencial- varios plantearon la inconveniencia de abordar el tópico en enero, pues era muy pronto para el ministro de Hacienda. No habría tiempo de proclamarlo, pues se sabía que, ante el complejo escenario económico del país, la decisión sería más apropiada cerca de la elección del 11 de abril.

Durante estos dos meses, en Evópoli señalaban que no veían con la misma fuerza y ganas a Felipe Kast para asumir un nuevo desafío presidencial. Le reconocían que su candidatura en 2017 logró posicionar a Evópoli como un proyecto que llegaba para quedarse -y no como otros fallidos partidos como Amplitud-, pero las mismas fuentes enfatizaban en que esta vez entonces el partido debía ir un paso más allá. Que esta vez, además, Kast debía dejar despegar a otros liderazgos al interior del partido.

El desorden en el escenario vino además cuando el diputado Francisco Undurraga le manifestó a la mesa en una habitual reunión de lunes que estaba disponible para asumir un desafío presidencial. Eso no fue bien recibido por un sector del partido.

Cercanos al diputado hacían ver que tenía las mismas credenciales que Kast para aventurarse en ese desafío: fue presidente y secretario general de Evópoli y es el segundo parlamentario más votado a nivel nacional del partido luego de Kast.

Sin embargo, en la colectividad afirman que Kast y Undurraga conversaron de esa intención del diputado, pero el mismo senador habría clarificado que iría de nuevo a competir y que, en caso de que eso no ocurriera, sería Briones quien tendría el respaldo del partido.

Y así está ocurriendo. Apenas Kast se bajó de la carrera presidencial, ungió a Briones como la carta.

Desde ahí, la presión hacia el ministro de Hacienda ha crecido y, en la jornada de este lunes, Undurraga ya declinó competir o al menos presentarse disponible para el consejo general del 30 de enero, instancia planificada para definir el cronograma y al precandidato presidencial de Evópoli.

Los cercanos al parlamentario lamentaron la determinación y hacían ver la preferencia mayoritaria por Briones al interior del partido, y, asimismo, la idea que ha repetido Undurraga: que estará por la unidad y el proyecto colectivo.

El dilema de Briones

El viernes pasado, por la tarde, ya rondaba fuerte la idea de que Kast se bajaría de la carrera. De hecho, en el partido circuló un afiche en el que invitaba a los militantes de Evópoli a conversar a las 20:00 horas del sábado sobre su definición presidencial.

Pese a que varios en el partido afirman que Briones ya sabía lo se venía, el ministro insistó este lunes en que la decisión lo tomó por “sorpresa”. “Me honra que hayan pensado en mí. No hay que precipitarse”, dijo el secretario de Estado en un improvisado punto de prensa en La Moneda.

“Mientras antes se defina Ignacio Briones es mejor; sería bueno para el partido, la coalición y el gobierno, en el sentido de que si la respuesta es afirmativa, es bueno dilucidar el escenario, porque vamos a tener a un candidato presidencial en actividad”, afirma el diputado Evópoli Francisco Undurraga a este medio, en momentos en que ya había comunicado que declinaría postular a una primaria presidencial.

¿Renuncia esta semana o no? Pero antes: ¿aceptará el desafío? En el partido afirman que lo ven 90% seguro de que aceptará, pero, agregan, el problema es cuándo tomar el desafío. “Hoy dejó la puerta abierta”, recalcan.

Un escenario que no se descarta es que incluso el consejo general lo nomine incluso siendo ministro. Sin embargo, críticos de esa idea sostienen que es riesgoso que luego el secretario de Estado llegue a declinar la opción y el partido se quede sin ese liderazgo.

¿Un plan B? El jefe de bancada, Luciano Cruz-Coke, no ha declinado la opción y, a diferencia de Undurraga, es cercano a Kast. Por lo demás, tiene ascendencia en el partido, que quedó demostrada en el consejo de enero pasado cuando inclinó la balanza hacia el Rechazo a una nueva Constitución.

Por otro lado, ya ha habido ruido tanto en el oficialismo como en la oposición en lo complejo que sería que el jefe de las arcas fiscales abandone el barco a un año de que el gobierno finalice, sobre todo, en medio de una pandemia que ha significado una crisis económica en el país.

Otros le ponen paños fríos a esa idea: hay varios economistas preparados para asumir ese desafío. Pero siempre se releva un punto: al Presidente Sebastián Piñera “no le gusta” que en su gabinete haya candidatos presidenciales. Por lo que varios ven que pronto el mandatario podría presionar por su salida, como ocurrió con Mario Desbordes.

El punto que presiona su candidatura, dicen en el partido, también es el gran apoyo que concitaría en el consejo general: casi un 90%, afirman.

Los que dudan de que Briones dé este salto a una aventura de este calibre es que le ven poca vida partidaria y que, por lo pronto, dicen, esto significaría ir a representar al partido para entregarle un nuevo aire a una primaria en la que Joaquín Lavín (UDI) correría con ventaja.

Si se trata de que surjan otros liderazgos en Evópoli, ¿qué podría hacer Briones luego de una fallida primaria? Por lo pronto, no podría postular a la única elección popular cercana en ese momento -la parlamentaria- pues el 21 de noviembre venció el plazo legal para que cargos del Estado renuncien en caso de aspirar postular a esos comicios. Tendría que volver a la universidad y la vida académica, aseguran.

El acelerador en RN y la izquierda

El panorama en Evópoli en todo caso es presionado también por el escenario global de la presidencial en la centroderecha. 

Mientras la alcaldesa Evelyn Matthei (UDI) ha criticado duramente a Sebastián Sichel (independiente) y lo ha catalogado como el “candidato de los empresarios”, el exministro ha pedido enfáticamente en los últimos días que los partidos políticos den libertad de acción a sus militantes, justamente para otorgarle garantía de competir en una primaria del sector.

En paralelo, Mario Desbordes inscribirá este martes a las 13:00 horas su candidatura presidencial ante Renovación Nacional, partido que proclamará este sábado a su carta. Eso sí, la disidencia al exministro ha sido dura en los últimos días. El diputado y vicepresidente de RN Tomás Fuentes pidió a la mesa votar para postergar el consejo general de este 23 de enero. Esa opció perdió en la reunión de este lunes, pero siguen las presiones.

Francisco Chahuán -senador RN y aspirante a ser precandidato presidencial del partido- le pidió a Desbordes atrasar la decisión que tomarán el sábado, no obstante, esa idea no ha prosperado.

Uno de los argumentos de Fuentes en la mesa fue justamente el caso de Evópoli. “Es un grave  error que algunos en el partido se esfuercen por norminar prematuramente a un candidato presidencial que no marca en las encuestas y que hasta ahora no da señales de ser competitivo. Las elecciones presidenciales deben dar espacio a más liderazgos, a un proceso de búsqueda de candidatos, que sea abierto y colectivo y no de proyectos personales, tal como lo que está haciendo Evópoli. No veo razón por la que algunos en RN estén tan apurados por nominar a alguien”, dijo el diputado.

¿Y la UDI? Pese a que la decisión la tomarán luego de las elecciones, tienen a los mejores candidatos posicionados en encuestas: Lavín y Matthei.

¿Otra razón para apurar al candidato de Evópoli? En el sector relevan, asimismo, que no solo la derecha dejará enero como el mes de la definición presidencial, sino también la centroizquierda.

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