El ex candidato presidencial del Frente Amplio, Alberto Mayol, se defendió de las acusaciones y del veto que su colectividad decidió darle al rechazar su candidatura al parlamento por el distrito 10, asegurando que “han cometido un error, pero puede ser remediado”. 

“Es hora de reconsiderar la sanción que pesa sobre mí. Apelo a su veredicto porque el precedente es grave, gravísimo para el Frente Amplio. Una motivación política, una disputa ideológica disfrazada de juicio ético, se traduce un esfuerzo por evitar la competencia en un distrito", expresó Mayol en una rueda de prensa. 

Además, Mayol comentó que “la mesa electoral del Frente Amplio ha ejecutado un juicio del que no se me informó lugar, fecha ni motivo. No tuve derecho a defensa. Esa mesa estaba reunida para enjuiciarme sobre un mensaje de audio que envié a una candidata del distrito [Natalia Castillo], luego de que ella me había acusado falsamente en prensa”.  

El ex candidato puso en duros términos la utilización de las conversaciones de Whatsapp difundidas por la prensa, asegurando que “el uso de una conversación privada para operaciones políticas es una práctica que no se veía desde el infame incidente de la radio Kioto”. 

Al finalizar, Mayol aseguró que “una herida nos recorre y saber sanarla es parte de la construcción colectiva. Beatriz es nuestra candidata, la seguimos apoyando. Nos dolieron sus palabras, pero no renunciamos a los compromisos cuando en ellos está en juego el destino de Chile”. 

La delegación visita a Mayol 

El sociólogo criticó duramente al presidente de Revolución Democrática, Rodrigo Echecopar, cuando el dirigente lo visitó en su hogar para explicarle los motivos de su enjuiciamiento ético. 

“Me avisaron que una delegación se dirigía a mi casa para darme la sentencia (…). Me señalaron que no era apto éticamente para ser candidato del Frente Amplio. No exagero ni les miento cuando relato que la delegación, presidida por Rodrigo Echecopar, no pudo describir los cargos que se me imputaban”, acotó Mayol.

El ex candidato presidencial subió el tono cuando comentó que “se dijo que era agresión verbal, violencia de género, mis opiniones en la prensa, una acumulación de hechos, los audios, luego que no eran. Se me dijo, incluso, que les había costado la decisión de sancionarme escuchando o sin escuchar la grabación”. 

Finalmente, Mayol también arremetió contra la vocera del Frente Amplio al asegurar que “Karina Oliva se desgastó en explicar que el audio era técnicamente público y por eso se podía usar para una sanción. Nunca la entendí”. 

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