La condena de tres años de pena remitida contra el ex presidente del Senado y militante de la Unión Demócrata Independiente (UDI), Jovino Novoa marcó un precedente en la carrera del fiscal Carlos Gajardo.

El persecutor, junto a los fiscales Sabas Chahuán y Pablo Norambuena, evidenció la existencia de una serie de boletas y facturas falsas que favorecieron al ex senador por servicios profesionales que nunca se prestaron y que se emitieron con el fin de financiar campañas políticas. Todo esto en el marco del llamando Caso Penta.

Carlos Gajardo surge aquí como una de las figuras clave que investigó, por ejemplo, delitos tributarios, sobornos y lavado de activos de parte del fundador del holding, Hugo Bravo.

En entrevista con revista Que Pasa, el fiscal asegura que "si la Fiscalía no tiene éxitos semejantes en Penta y SQM, se pueden levantar sospechas".

Consultado sobre el origen del caso Penta, específicamente, ¿cómo evalúa la primera condena (Jovino Novoa)? Gajardo responde: "esta causa se inició formalmente el 30 de junio de 2014, así que ya llevamos casi un año y medio de investigación. Cuando partió era una causa tributaria relevante en que además podía haber cohecho a funcionarios públicos y eso motivó que se estableciera un secreto de investigación por seis meses. En septiembre del año pasado surgieron los primeros antecedentes a partir de unos correos electrónicos que descubrimos junto con los fiscales Pablo Norambuena y José Antonio Villalobos, de la existencia de financiamiento ilegal de actividades políticas respaldadas con boletas falsas. Evidentemente la causa tomó otra connotación y desembocó en que a partir del mes de febrero de este año fuera asumida por el fiscal nacional. Por la relevancia de las personas que están involucradas, han existido una serie de dificultades adicionales para avanzar en la investigación. Por lo tanto, obtener una primera sentencia condenatoria para nosotros es algo muy relevante: que los hechos que estamos investigando efectivamente son constitutivos de delito.

Condena a Jovino Novoa

Luego que Novoa reconociera los hechos de la acusación en la audiencia del pasado viernes 27 de noviembre, el magistrado Juan Carlos Valdés acogió la solicitud del Ministerio Público y del Servicios de Impuestos Internos como parte querellante, dictando veredicto condenatorio en contra del fundador de la UDI.

Sobre este giro en la investigación, el paso de la negación total por parte de Novoa -que había calificado las indagatorias como "ideológicamente falsas"- a la aceptación de los hechos acusados, Carlos Gajardo dice que:

"Obviamente ignoro cuáles son las estrategias que van teniendo los imputados y cómo eso lo coordinan con sus defensas. Lo que a mí me parece acá es que la contundencia de los antecedentes que la Fiscalía logró reunir eran de tal entidad que no hacían posible la ocurrencia de un juicio sino con sentencia definitiva condenatoria. Eso iba a ocurrir en un juicio oral o en un juicio abreviado. Cuando una defensa se da cuenta de ese escenario, entonces decide cuál es la mejor opción en conversación con su cliente. En este caso, creo que la defensa tomó una decisión bastante razonable. Es una muestra de que las imputaciones que tenía la Fiscalía eran muy sólidas y eso hace que cambie de opinión la defensa.

"La experiencia ha demostrado que los fiscales que han llevado investigaciones relevantes no han logrado posteriormente acceder a cargos más altos en la institución. El caso más relevante, creo yo, es el del fiscal Xavier Armendáriz, que ha sido uno de los profesionales que más me han marcado", puntualiza el abogado.

¿Es homologable la situación de Novoa con la de los demás políticos? ¿Se puede producir un efecto dominó?, pregunta el medio, a lo que el persecutor responde: "por supuesto que adhiero y comparto plenamente las palabras que ha tenido el fiscal nacional: la condena de Novoa es un precedente relevante para el comportamiento que va a tener la Fiscalía en los procesos que aún permanecen abiertos y evidentemente hay un desafío, yo creo que eso sería iluso negarlo. Hay un desafío de poder tener el mismo éxito investigativo y luego judicial en los tribunales, en la causa Penta con la causa SQM. Es un desafío muy importante para la Fiscalía, porque creo que, razonablemente, si la Fiscalía no tiene éxitos semejantes en Penta y SQM se pueden levantar sospechas acerca de un trato desigual a distintos sectores políticos, lo que no es ni de cerca algo que a nosotros nos interese como institución.

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