El arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, abordó la controversia por las rebajas de condenas a personas sentenciadas por delitos sexuales contra menores de edad y llamó a poner en el centro a las víctimas y sus familias.
En conversación con Teletrece, el religioso sostuvo que la situación ha generado un malestar generalizado y planteó la necesidad de revisar la legislación para evitar que hechos de esta naturaleza vuelvan a ocurrir.
“En primer lugar hay que mirar a las víctimas y a los familiares de las víctimas y las leyes tienen que ser hechas de mejor manera, tienen que ser más pensadas para que hechos como estos nunca vuelvan a ocurrir”, señaló.
En esa línea, Chomalí también valoró que el presidente José Antonio Kast haya reconocido el error en medio de la polémica y respaldó las gestiones para revertir los procesos cuestionados.
“Hay que reconocer que el presidente ha reconocido el error, eso es algo positivo y esa ley hay que cambiarla”, afirmó.
Asimismo, manifestó su respaldo al trabajo de la Defensoría de la Niñez para intentar revertir las decisiones, insistiendo en que la tranquilidad de quienes fueron afectados debe ser una prioridad.
“Me parece bien que la Defensoría de la Niñez esté haciendo todo lo posible para revertir esos procesos, porque evidentemente la tranquilidad de las víctimas y los familiares es lo primero que tenemos que rescatar”, agregó.
Chomali llama a los empresarios a contratar ante cifras de cesantía
El arzobispo también se refirió a las cifras de desempleo y al impacto que la falta de trabajo tiene en las familias.
Al respecto, calificó la cesantía como uno de los problemas más graves que puede enfrentar un país, debido a sus consecuencias en la vida personal y familiar.
“La cesantía es lo peor que le puede pasar a un país porque la falta de trabajo toca el corazón mismo de las personas y de la familia”, sostuvo.
Frente a este escenario, Chomali hizo un llamado a los empresarios a ser más audaces en la contratación de trabajadores, pero también enfatizó la importancia de la solidaridad con quienes atraviesan dificultades económicas.
“Se ha hecho un llamado a los empresarios a que sean más audaces en la contratación de personas, pero también es tiempo de solidaridad, porque hay muchas personas que están pasando hambre, hay muchas personas que están sufriendo”, expresó.
El cardenal agregó que detrás de las cifras de desempleo existen personas y familias concretas que necesitan apoyo, por lo que instó a quienes cuentan con mayores recursos a colaborar.
“No basta con decir hay personas cesantes, detrás de la cesantía hay personas concretas con nombre y apellido que todos podemos hacer algo por ellos”, manifestó.
Finalmente, planteó que las decisiones para enfrentar este escenario corresponden también a las autoridades políticas y legislativas, y señaló que existen dos principios que deben orientar sus determinaciones, “el bien común”y la preocupación permanente por los sectores más vulnerables.