La controversia por las declaraciones del Presidente José Antonio Kast sobre la expulsión de migrantes irregulares comenzó a impactar directamente en la percepción ciudadana.
Así lo reveló la más reciente encuesta de Criteria, realizada el 14 de mayo mediante panel online, donde no solo aumentó la desaprobación del mandatario a su nivel más alto desde el inicio de su gobierno, sino que además quedó en evidencia el amplio consenso respecto a cómo fueron entendidas sus promesas de campaña.
Según el estudio, un 76% de los encuestados considera que los anuncios realizados por Kast sobre expulsar a migrantes en situación irregular debían interpretarse como compromisos concretos y ejecutables, y no como frases simbólicas o recursos discursivos de campaña.
El sondeo se conoce pocos días después de que el mandatario afirmara que quienes pensaban que expulsaría a “300 mil migrantes irregulares en un día” habían “entendido mal el mensaje”. La declaración generó inmediatas críticas desde la oposición, especialmente porque durante la campaña presidencial el entonces candidato utilizó incluso el concepto de “cuenta regresiva” para referirse a las expulsiones masivas, instalando altas expectativas en parte de su electorado.
De “metáfora” a “hipérbole”: las frases que abrieron la polémica
La controversia aumentó luego de que el propio jefe de Estado calificara inicialmente su promesa de expulsar a 300 mil migrantes irregulares como una “metáfora”, término que posteriormente corrigió señalando que en realidad se trataba de una “hipérbole”.
El cambio de interpretación abrió un nuevo flanco político para La Moneda y reactivó el debate sobre el cumplimiento de las promesas presidenciales, especialmente en uno de los temas que marcó la campaña electoral: la migración y el control fronterizo.
La encuesta refleja además importantes diferencias ideológicas en la lectura de esas declaraciones. Entre quienes se identifican con la izquierda, la percepción de que las promesas debían cumplirse literalmente llega al 94%, registrando un alza de 18 puntos.
En contraste, solo un 16% del total de encuestados cree que las palabras del mandatario debían entenderse de manera simbólica y no literal. Esa visión aumenta entre personas cercanas a la derecha, donde alcanza un 29%.