Agosto o incluso a mitad de mayo. Ese es el momento que estiman conveniente dirigentes de la derecha para abordar lo que se ha denominado “la tercera vía” del camino constitucional. El debate aún es incipiente y no se avizoran todavía posturas comunes en los partidos; sin embargo, hasta ahora se han dado conversaciones informales -también en instancias de comité o bancadas en los habituales almuerzos en Valparaíso- respecto a qué postura tomar: en caso de que gane el Rechazo, ¿hay que plantear una segunda Convención Constitucional o proponer al Congreso como el ente que la redacte?

No es un tema fácil de abordar -ni menos públicamente-, pues la derecha ha adoptado una cuidada estrategia en torno al plebiscito de salida del 4 de septiembre: dejar que la sociedad civil tome protagonismo para que, así, sus liderazgos no causen el efecto contrario en las masas -es decir, que aumente el Apruebo- dada la traumática experiencia que vivieron en octubre de 2020 cuando el Rechazo solo obtuvo el 20% de apoyo.

Las encuestas que han mostrado en las últimas semanas una ventaja del Rechazo ha provocado entonces plantear en el sector sobre qué rol jugarán en caso de esta opción se imponga en septiembre. La presión no es menor si se suma al factor de que en sus regiones y distritos los parlamentarios son requeridos por sus electores sobre la postura institucional de los partidos politicos, cuestión que han buscado dilatar.

También hay sondeos públicos que muestran la inclinación de los consultados -que hoy adhieren a un Rechazo- en torno a las distintas opciones de la “tercera vía”. Por ejemplo, un sondeo de Criteria en conjunto con ReConstitución del diario La Tercera y la Cámara Chilena de la Construcción consultó por cuatro opciones: “Que se designe un comité de expertos”, “Que se elija una nueva Convención Constitucional”, “Que se elija por sorteo, entre todos los ciudadanos, a las personas que van a redactarla”, o “Que el Congreso la redacte”. Las preferencias se dieron en ese orden, de mayor a menor, con un 44%, 33%, 17% y un 6% de adhesión respectivamente.

Justamente en esa línea en el sector están aún enredados y hay distintas posturas. En RN, en la propia directiva, advierten que no hay votos o apoyos en el actual Parlamento para incluir una “segunda papeleta” en la que se le pregunte a la ciudadanía el 4 de septiembre sobre esta tercera vía. Pero en Republicanos creen que aún se deben aunar esfuerzos -aumentar negociaciones- para al menos agotar las posibilidades de esta segunda papeleta.

En la UDI, el presidente Javier Macaya ya ha dicho que la tercera vía solo es una opción post plebiscito. “Los partidos de centroderecha lo hemos conversado, con Evópoli, RN, Republicanos: la política sí está obligada a habilitar una tercera vía, no me refiero a que haya una pregunta adicional en el plebiscito, me refiero a que, en caso de que se imponga finalmente el Rechazo -tal como se está mostrando hoy en las encuestas-, hay que responder a ese anhelo que los chilenos expresaron en el plebiscito de entrada: tener una Carta Magna con reglas de convivencia que sean aceptadas y que permita empezar a sanar las heridas y la crisis que hemos vivido”, dijo este miércoles en CNN Chile. En Evópoli también ven casi imposible que haya respaldos suficientes para una segunda papeleta.

Despejado el tema de la “segunda papeleta”, en los partidos hay inclinaciones más marcadas por que sea el Congreso actual el que redacte una nueva Constitución en caso de que gane el Rechazo. En RN y Republicanos suena más fuerte esa opción a tal punto de que dicen que los miembros de la bancada del partido de José Antonio Kast se esfuerzan por contrastar fuertemente en la seriedad que ellos manifiestan en este Congreso a contrapelo de la Convención.

Entre los republicanos, en esa línea, se han abordado las cuatro opciones en conversaciones informales: el Congreso, Convención aleatoria (sorteo), tomar la actual e introducirle reformas o, bien, una nueva Convención, pero en ningún caso con reglas de paridad, porcentaje de independientes y de escaños reservados. Esta última instancia es la que menos apoyo tendría en el grupo, dicen en la colectividad.

“Una vez que tengamos el texto completo, en un par de semanas más, tenemos que sentarnos seriamente a ver cómo vamos a enfrentar en conjunto la posición frente al texto emanada de la Convención y qué hacer después, dependiendo las opciones disponibles que existan”, dice a T13.CL el presidente del Partido Republicano, Rojo Edwards.

En ese sentido, la fecha más cercana en la que habrá un texto completo de nueva Constitución es el próximo 16 de mayo; eso, previo al proceso de armonización y discusión de artículos transitorios.

En RN, en tanto, también hay voces de liderazgos que por ahora piensan que la segunda Convención -pero ahora electa con el sistema del Congreso- es una de las opciones más viables; mientras hace varios meses también han intentado levantar la idea de que para ese momento se tome el proyecto constituyente de Michelle Bachelet 2, una idea que no causa consenso, sobre todo en los Republicanos.

Liderazgos de la UDI, en tanto, también han levantado la opción de la segunda convención. La Fundación Nuevo Aire -liderada por el exdiputado UDI Ernesto Silva- ha estado recabando ideas sobre la tercera vía. De hecho, uno de sus miembros, Sebastián Huerta, escribió una carta en La Segunda planteando esta opción: “Se debe estudiar que, frente al Rechazo al proyecto de Constitución, podamos elegir una nueva Convención. Segunda oportunidad en que, no obstante, habrá que detenerse un poco más al momento de elegir a convencionales que tengan mayor preparación y mejor disposición para acuerdos”.

Dirigentes de la primera línea de la UDI, en todo caso, recalcan que el electorado no estaría disponible para “una segunda aventura”.

Con todo, en el sector avizoran complejo el acuerdo que se debe alcanzar, sobre todo, a contrarreloj, pues, recalcan, en la campaña para el plebiscito del 4-S tendrán que mostrar una oferta clara sobre una “tercera vía”.

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