Con cerca de 40 informes en la mano y diversas boletas de honorarios de su exasesora, amiga y vecina, Carla Graf, llegó el senador Miguel Ángel Calisto al ex Congreso Nacional.
El parlamentario–hoy desaforado como diputado y acusado por la Fiscalía en la que solicitó 12 años de prisión por el delito de fraude al fisco reiterado–apareció con esa batería de documentos para enfrentar las cámaras de Reportajes Teletrece.
El imputado decidió enfrentar las acusaciones y responder todas las preguntas sobre una investigación que partió en 2021. Dice estar dolido y que es el momento más complejo de su carrera política.
“El mayor aprendizaje es que se debe tener cuidado con las personas y de la confianza que se entrega. Soy de la Patagonia, del sur y confío en la palabra, en la amistad y nunca pensé en enfrentarme a mentiras, calumnias e infamias. Eso duele mucho”, detalla Miguel Ángel Calisto para referirse a Roland Cárcamo, el ex cerebro de su llegada al Congreso, con quien formó un largo vínculo e incluso decidieron vivir juntos en el mismo terreno.
El exasesor decidió cambiar su versión y en los dos últimos interrogatorios–del 29 abril y 23 de junio pasado–reconoció diversos delitos: entre ellos las asesorías fantasmas encarnadas en su esposa Carla Graf y un esquema de defraudación, liderados por su hermana Natalia, cuyos millonarios fondos habrían llegado a las cuentas del parlamentario y la compra de una parcela que está cercana a sus residencias en Coyhaique.
“Es difícil, es doloroso. Roland estaba en prisión. Es muy complejo, muy difícil. Entonces ellos mismos se contradicen y cambian las versiones”, asegura a Reportajes Teletrece, el senador Calisto, argumentando que estos supuestos nuevos antecedentes fueron puestos en la mesa para lograr beneficios con el Ministerio Público.
Así, el parlamentario resalta que él ha sido de una línea en estos años de pesquisas.
“Yo entregué mi teléfono y mis cuentas corrientes. Nunca he creído en el secreto bancario, somos personas públicas. Tengo la tranquilidad de cómo hemos actuado, sin adulterar los documentos”, afirma.
En esa línea, no ve problema en la contratación y trabajos de Carlas Graf por un total de más de $100 millones. Asegura que no ve “delito” en que haya pedido trabajos de asesoría parlamentaria a una amiga y vecina.
“Todas las asesorías de Carla Graf se hicieron. Ella cumplió una labor importante en mi equipo (...) No existió ninguna caja pagadora, sino tendría enriquecimiento ilícito”, expone Calisto, quien se pregunta: “¿Uno no puede contratar a amigos de asesores?”.
Senador Calisto dice que Consejo de Asignaciones validó asesorías que hoy lo tienen en la mira de la Fiscalía
En la conversación con Reportajes Teletrece, el senador Calisto fue enfático, de manera reiterada, en advertir que él no intervino en la contratación de sus asesores. Explica que puede sugerir y recomendar, pero que finalmente el tema administrativo y fiscalizador le corresponde al Congreso Nacional.
“Ningún parlamentario contrata, lo hace el consejo de asignaciones”, dice Miguel Ángel Calisto, quien agrega que después todas las labores son revisados por auditorías de la propia corporación.
“En junio de 2025, el consejo de auditoría me indicó que los informes fueron realizados correctamente como corresponde a la ley, fueron auditoras sin observaciones. Son documentos oficiales del Congreso Nacional”, se defiende el senador por la Región de Aysén.
“La idoneidad profesional lo define el consejo de asignaciones. Ellos firman el contrato. Si tienen reparos, pueden hacerlo”, sostiene el parlamentario, que sabe que la reciente reapertura de la investigación por fraude al fisco no lo puede tomar como un triunfo, pues hay varias aristas más en curso y de manera reservada.
Una de ellas corresponde a supuestos pagos que él habría instruido para el entonces fiscal regional Carlos Palma con el objetivo de que no avanzaran las primeras denuncias por asesorías fantasmas en 2021, de acuerdo a lo confesado por su exasesor y amigo Roland Cárcamo hace dos semanas ante el Ministerio Público.
“Jamás sobornaría a un fiscal (...) un diputado, hoy senador, exponerse a sobornar a un fiscal sería poco inteligente”, expresa Calisto.
El exmilitante DC señala que Carlos Palma fue su persecutor. Abrió la investigación de oficio e incluso le tomó declaración junto al actual fiscal de la causa, Luis Contreras.
“Sería contradictorio. Es absurdo por las fechas. La Fiscalía no ha tenido consideración y beneficio para mí. El fiscal Contreras tendría que explicar si recibió la instrucción en favor mía”, comenta el parlamentario.
Miguel Ángel Calisto además de lamentar el quiebre con sus vecinos, amigos y asesores Carla Graf y Roland Cárcamo, reconoce que ha sido desordenado en su vida como político. Lo que asume que lo podría haber llevado a este lío judicial.
“Una autocrítica conmigo es el desorden, con las platas, con los equipos, con los viajes, reuniones de comité. Asumo mi desorden todos estos años”, dice.
Y reflexiona: “He tenido problemas con platas, deudas de campaña, aportes para los bingos y rifas. Son las cosas que hacemos los políticos”.
Pero descarta todo tipo de “fraude al Estado”. Una verdad que sólo podrá resolver la Justicia, la cual–por ahora–paralizó el inicio de juicio oral para sumar nuevas diligencias solicitadas por el parlamentario.