Pese a la polémica que ha generado el proyecto de suspensión y cumplimiento alternativo de penas, el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot manifestó que si bien entiende la preocupación, la idea del proyecto es que exista una"exigencia".
El oficialismo y el propio Presidente José Antonio Kast respaldó la iniciativa. Su aprobación en general en el Senado generó críticas por la posibilidad de que se liberen a criminales de lesa humanidad, violadores de menores, homicidas, entre otros.
Sin embargo, García Ruminot manifestó en diálogo con Radio Duna que la situación en Gendarmería es "muy difícil" y "tenemos una cantidad enorme de personas que están en las cárceles que exceden con creces la capacidad que tienen".
Y aunque comprende la "preocupación" que ha existido, pero se han presentado indicaciones que "acotan mucho" y "la idea es que haya una exigencia".
"Que esto esté radicado para personas que estén verdaderamente y comprobadamente en situaciones de salud irreversibles", agregó.
Aún cuando el gobierno ha dado su respaldo a la iniciativa, el ministro recalcó que esta iniciativa es algo que está "radicado estrictamente en el Congreso" y que "si hay acuerdos políticos en el Congreso respecto de ello, debiera aprobarse".
En cuando a su rol como intermediario con el Parlamento, el ministro valoró que tanto la Cámara de Diputados como el Senado sean liderados por figuras del oficialismo. En ese sentido, indicó que "ayuda mucho que uno tenga una relación muy fluida con quienes componen la mesa (...) Espero que esa relación nos permita sacar adelante la agenda legislativa".