El gobierno definió que será el Consejo para la Transparencia (CPLT) el organismo encargado de velar por el cumplimiento de la normativa asociada al tratamiento y protección de datos personales. 

Una medida que quedó plasmada en una indicación que ingresó este martes a los proyectos con que se tramita esta materia, y que se traducirá en que el servicio encabezado por Marcelo Drago pasará a ser el Consejo para la Transparencia y Protección de Datos Personales.

Según explicó Hacienda al ingresar la enmienda, la propuesta obedece al expertise que ha desarrollado esta entidad en protección de datos personales desde 2009, cuando se creó con el fin de consolidar un modelo de gestión gubernamental que, inspirado en el Principio de Transparencia y el Derecho de Acceso a la Información Pública, profundice la democracia y fomente la confianza en la función pública sobre la base de la participación y el control ciudadano.

El presidente del Consejo, Marcelo Drago, valoró la medida, señalando que "hemos sido testigos de una explosión tecnológica generada por Internet, incluyendo las redes sociales y otras tecnologías, por eso la creación de la autoridad de protección de datos en Chile, a través de un Consejo para la Transparencia y Protección de Datos Personales, es un paso muy importante para enfrentar los desafíos de la modernidad”.

Para el presidente del CPLT es de suma relevancia que se constituya este órgano responsable de resguardar los datos personales en Chile, porque a su juicio “el retraso se profundiza día tras día, lo que nos mantiene en un circuito de países con estándares totalmente obsoletos”.

Drago comentó que el envío de estas modificaciones al proyecto que regula la protección y el tratamiento de datos personales potencian la modernización del marco regulatorio chileno y permiten avanzar en el cumplimiento de estándares cada vez más elevados.

La indicación ingresada por el Ejecutivo se encuentra en sintonía con lo que se ha hecho con diversos países desarrollados que sirven de modelo en materia de transparencia y protección de datos, como México e Inglaterra.

De hecho, entre los cambios propuestos se precisan una serie de conceptos relacionados con el ejercicio de los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición (derechos ARCO), y se incorpora una norma que permite la extraterritorialidad en la aplicación de esta ley, lo que permitirá posicionar a Chile como una sociedad que protege los datos personales de sus ciudadanos de acuerdo a los estándares internacionales.

“Cuando Chile cuente con una norma de protección de datos moderna y robusta, podrá proteger de forma más adecuada a los chilenos y chilenas, y aprovechar las ventajas económicas de la transferencia internacional de datos, lo que elevará el intercambio comercial y tecnológico con países más avanzados en esta materia”, afirmó Marcelo Drago.

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