La ministra de la Mujer y la Equidad de Género, Judith Marín, manifestó su preocupación luego que la justicia decretara el sobreseimiento por prescripción de la causa contra Ghislain Jesús Quiroz Carrizo, quien confesó haber dado muerte a Mariana Sepúlveda, joven desaparecida en Conchalí hace 18 años.
A través de una declaración, la ministra Marín lamentó la decisión judicial y aseguró que el caso genera especial preocupación debido a que se trata de una mujer lleva 18 años desaparecida.
“Como Ministerio de la Mujer y la Equidad de Género, lamentamos profundamente que la Justicia haya confirmado el sobreseimiento total y definitivo por prescripción del delito del imputado confeso del crimen de Mariana Sepúlveda”, afirmó la ministra.
Marín agregó que desde la cartera se han puesto en el lugar de la familia de la joven y cuestionó que el hombre haya quedado en libertad luego de confesar su participación en el crimen.
“Nos ponemos en el lugar de la madre, de la familia de Mariana y vemos con impotencia cómo el autor confeso de un crimen queda libre y el delito en total impunidad”, sostuvo.
Gobierno aborda el caso con el Ministerio de Justicia
La ministra también señaló que ya existe coordinación con el Ministerio de Justicia a raíz de la resolución adoptada por el tribunal.
“Ya nos hemos puesto en contacto junto al Ministro de Justicia a quien hemos manifestado nuestra preocupación respecto de la prescripción en estos casos que han afectado especialmente a una mujer”, indicó Marín.
El caso de Mariana Sepúlveda lleva 18 años sin respuestas
Mariana Sepúlveda desapareció el 29 de agosto de 2008, cuando tenía 19 años. Esa mañana salió desde su domicilio, ubicado en el pasaje Logroño, en Conchalí, rumbo al Colegio Pitágoras, en Independencia.
La joven debía encontrarse con una amiga durante el trayecto, pero nunca llegó al lugar acordado ni al establecimiento educacional.
Desde entonces, su familia inició una búsqueda que se extendió durante años sin lograr determinar qué había ocurrido con ella.
Entre las distintas hipótesis que surgieron durante la investigación estuvo la posibilidad de un secuestro, la que fue descartada durante las primeras semanas. La causa posteriormente continuó sin que se pudiera establecer el destino de la joven.
El caso tuvo nuevas diligencias en 2021, cuando se realizó una reconstitución de escena en Conchalí, encabezada por la Fiscalía Centro Norte y en la que participaron funcionarios de Carabineros.
Sin embargo, tras esa diligencia no surgieron nuevos antecedentes que permitieran esclarecer lo ocurrido.
El caso volvió al foco público luego que Ghislain Quiroz, quien era su vecino en Conchalí el año de su desaparición, se entregara a Carabineros asegurando que él la había asesinado.