Julio Anativia presentó, este viernes, su renuncia como delegado presidencial del Biobío, en medio de las acusaciones que enfrenta de parte de su esposa por violencia. 

Mediante un comunicado oficial, el Gobierno de Chile informó la salida de la ahora exautoridad e informó que el cargo quedará en manos de Juan Pablo Mellado.

"El Gobierno agradece a Julio Anativia su contribución y el compromiso con que sirvió a la Región del Biobío y a sus habitantes durante el ejercicio de sus funciones, y le desea éxito en los desafíos que emprenda", dijeron desde el Ejecutivo. 

"A partir de esta fecha, el Delegado Presidencial Provincial del Biobío, Juan Pablo Mellado, asumirá en calidad de subrogante como Delegado Presidencial Regional, garantizando la continuidad del trabajo del Gobierno en la región y el cumplimiento de los compromisos adquiridos con sus comunidades", añadieron.

"El Gobierno reitera su compromiso con la Región del Biobío, su seguridad y su desarrollo, y continuará trabajando con la misma dedicación junto a sus autoridades, vecinas y vecinos", complementaron. 

La denuncia contra el delegado del Biobío

Mediante una entrevista radial, Javiera Aroca acusó violencia psicológica de parte de Anativia y aseguró que el hasta el jueves militante de Renovación Nacional (RN) había intentado quitarle el cuidado de su hijo. 

Anativia había negado estos hechos y acusó, de vuelta, haber sido víctima de extorsión, amenazas y agresiones físicas por parte de ella.

“Desmiento categóricamente todas las acusaciones realizadas por ella sobre mi persona, que contienen mentiras. Entre ellas acusaciones de violencia, amenazas, hasta inventos de embarazos, entre otras”, comenzó diciendo Anativia en un comunicado publicado en sus redes sociales.

“La separación entre ambos se encuentra regulada mediante acuerdo judicialmente aprobado, que contempla alimentos mayores, menores; además de relación directa y regular, obligaciones que he cumplido en forma íntegra y oportuna”, agregó.

“Durante los últimos meses fui víctima de extorsión, amenazas y agresiones físicas por parte de mi ex señora. Ella me exigió dinero y propiedades a cambio de no declarar públicamente contra mí, debido a mi calidad de figura pública. Además intervino mis redes sociales y me agredió físicamente. De todos estos hechos, realicé las respectivas denuncias penales durante los meses de julio y agosto”, planteó la autoridad.

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