Sobreprecios, cobros dobles, compras por fuera de Chilecompras y denuncias por posibles casos de corrupción y pagos de coimas que la misma institución acusó, son los antecedentes que Contacto averiguó y que el Ministerio Público ya está investigando.

La búsqueda empezó en junio de este año. “Nos llegó el dato que habían denuncias respecto a licitaciones para la reparación de vehículos de Carabineros, lo empezamos a seguir y nos encontramos con un negocio multimillonario”, dice Juan Pablo Figueroa, investigador de Contacto en conversación con T13 Móvil.

La gravedad de este asunto, que ha llevado al Ministerio Público a tomar cartas en el asunto, es que pone completamente en tela de juicio el proceso de compras públicas que tiene la institución más confiable de Chile.

El sistema de compras de servicio de reparación y mantención de los vehículos es clave para el óptimo funcionamiento de Carabineros en las calles. “Que falle uno de esos autos es grave, sobre todo cuando nos damos cuenta que el 55% de la flota de todo el país ya cumplió su vida útil, y entre el 20% y 30% está en pana”, dice el periodista de Contacto. 

Todos los vehículos que llegan al L3, Departamento de Transporte de Carabineros, se les evalúa el daño por accidente o desgaste y desde ahí, si el daño es grande, se manda a talleres externos que han sido licitados.

Cada año va cambiando el sistema de licitación. La última que funcionó fue el 2012 y se le asignó a tres empresas. “La flota es tan grande que era imposible que una empresa se hiciera cargo”, señala Juan Pablo Figueroa. Por eso se indicó a Unicar (mejor evaluada), Mafer y Servicar. Sólo por esas licitaciones, implicó 18 mil millones de pesos a repartir entre las tres empresas, entre el 2012 y 2015.

Además, Carabineros dispuso más de $24.745 millones para la reparación y mantención de los autos, entre el 2013 y 2015. “Es un negocio millonario y por el cual muchas empresas estarían dispuestas a pelearse por ella”, expresa el periodista. 

Pero con la licitación que se les dio a estas tres empresas empezaron los problemas. La primera empresa que había tenido mayor puntaje, en esta caso Unicar, recibía la mayor cantidad de vehículos hasta ocupar toda la capacidad, después se pasa a la segunda empresa con mayor puntuación y luego a la tercera.

El problema está cuando uno revisa la facturación. “Son 128 órdenes de compra y las revisamos una por una. Ahí nos dimos cuenta que la regla que se había establecido no se cumplió, y la que había tenido la peor puntuación (Servicar) era la que más había facturado, y empezaron a surgir las denuncias de las otras empresas”, dice el periodista de Contacto.

Pero, ¿qué ha hecho la institución? Este último año, ha realizado distintas auditorías internas, tanto al L3 como también con los contratos de las distintas empresas. Y en cada uno de ellos se han encontrado con una serie de irregularidades graves. “Hay gente que está en sumario porque se encontró sobreprecios, cobros dobles, compras fuera de Chilecompras y esa información se entregó al Ministerio Público”, señala el periodista. 

Según Juan Pablo Figueroa, lograron establecer que habían ciertas relaciones que eran cuestionables por parte de Carabineros con las empresas proveedoras, que "al ponerlo en conocimiento del alto mando de Carabineros se mostraban sorprendidos y nos solicitaban que les diéramos la información”. 

El desorden administrativo es algo histórico en el L3, algo establecido en el último año, ya que sorprende que Carabineros haya revisado los contratos de todas las empresas y en todas haya encontrado irregularidades similares. “Prácticas comunes y vacíos de protocolo que generan espacios para que hayan irregularidades para constituir delitos”, dice Juan Pablo Figueroa. 

Según el periodista, había una fiscalización débil. “Reparaciones que no se hicieron o que se ponían los mismos repuestos lavados y se cobraban como nuevos. Lo que se podría constituir como un fraude al fisco”.

Las acusaciones apuntan a dos empresas. Al grupo Capellán y Servicar, esta última es la firma que domina este mercado a través de un trato directo que le asegura el control del negocio por los próximos 3 años. Es algo que llama la atención, ya que el control que se repartía entre 3 empresas ahora la tiene una. 

Cuando se acabó el contrato el año pasado se hizo una nueva licitación donde se presentaron las mismas empresas, todas fueron rechazadas, entre ellas Servicar, la cual había sido la empresa con menor puntaje y, en la última licitación, era una de las que más incumplimiento había tenido que la rechazaron. “No es nada contra ellos, pero por qué negaron las otras empresas que quizás eran mejores o similares”, expresa el periodista.

Pese a todo lo anterior, hay un tema relevante y es la seguridad de la población. ¿Qué pasa con aquellos autos que no pueden trabajar en operativos porque sus máquinas de repente no funcionan? De igual manera, ¿qué capacidad tienen esos carabineros de poder reaccionar en alguna situación de delito para la seguridad de la ciudadanía si el 20% o el 30% de la flota están en malas condiciones? Según Juan Pablo Figueroa, lo único que Contacto quiere es que los carabineros estén en condiciones óptimas para hacer el trabajo. 

Publicidad