Un joven científico de 23 años, Matthew Leshinsky, confesó dirigir un laboratorio de metanfetamina al más puro estilo de "Breaking Bad", ficción que narra la historia de Walter White, un profesor de química que poco a poco se convierte en el narcotraficante más temible de Alburquerque.

La policía descubrió este laboratorio en Long Island, Estados Unidos, al recibir un llamado del mismo científico que informaba del robo en las instalaciones el año pasado. En concreto, los oficiales acudieron al Quantitative Laboratories LLC, lugar donde trabaja Leshinsky, y dieron cuenta de vidrios rotos en la entrada del lugar.

Según explica New York Post, más tarde se percataron que en dicho laboratorio se estaba fabricando y distribuyendo metanfetamina y otras sustancias controladas en secreto, incluyendo la dimetiltriptamina alucinógena. 

Específicamente, hallaron más de 100 artículos de equipamiento de laboratorio, reactivos químicos y solventes que se utilizan en la fabricación de metanfetamina, junto con más de 3 onzas de metanfetamina, 625.000 miligramos de ketamina pura y 20 garrafas de plástico de gamma-butirolactona (GBL) que es similar a la "droga de las violaciones". Asimismo, la policía incautó alrededor de 40 mil dólares, unos 38 millones en pesos chilenos.

Encuentran en Estados Unidos laboratorio de metanfetamina a lo "Breaking Bad"

"Este acusado estaba operando un laboratorio de drogas al estilo de 'Breaking Bad' e intentó ocultarlo bajo el pretexto de un negocio legítimo", dijo el fiscal del distrito de Suffolk, Ray Tierney. 

Por su parte, Matthew Leshinsky admitió fabricar las drogas, pero su abogado, David Besso, intentó pintar una imagen positiva de su cliente, haciendo referencia también que en su perfil de LinkedIn asegura que en dicho laboratorio experimentan con cannabis. 

Besso defiende a su cliente diciendo que es "un científico brillante que estaba examinando la adicción a las drogas por el bien público" y negó rotundamente que vendiera metanfetaminas desde el laboratorio. Además, aseguró que el científico solicitó una licencia al Departamento de Conservación Ambiental para esto, pero cuando fue arrestado no tenía todavía dicha certificación.

A pesar de lo anterior, el joven se declaró culpable de 13 cargos relacionados con el caso, incluidos múltiples cargos de posesión criminal de una sustancia controlada y fabricación ilegal de metanfetaminas. Su sentencia, en tanto, está programada para el próximo 20 de marzo.

Publicidad