Dos amigas de la infancia descubrieron, gracias a una prueba de ADN, que eran hermanas biológicas separadas hace décadas tras ser adoptadas; un hallazgo que, según afirmaron, completó una parte esencial de su identidad personal.

Meena y Minal fueron adoptadas en un orfanato de la India hace 40 años y crecieron en los Países Bajos, separadas por una distancia de unos 160 kilómetros; ambas compartían sentimientos de soledad y el anhelo de obtener respuestas sobre sus familias biológicas.

"Cuando te veo, siento que estoy en casa", le dijo Meena Geltink, de 43 años, a su hermana durante un emotivo reencuentro —lleno de alegría y lágrimas— celebrado hace algunos días.

"Durante años sentí un vacío en el corazón", dijo Geltink, quien es madre de tres hijos, y agregó: "Es como si se hubiera encontrado una pieza faltante del rompecabezas".

Ambas se hicieron amigas en 1996 durante un encuentro para niños adoptados, donde sintieron una conexión mutua sin saber que eran hermanas. La gente comentaba lo mucho que se parecían y ellas se llamaban "hermana" en broma antes de intercambiar sus direcciones.

Perdieron el contacto durante 15 años, hasta que en abril descubrieron, gracias a una prueba de ADN de MyHeritage, que eran hermanas con una compatibilidad del 100%.

Minal Tijssen, de 44 años, quien vive en Francia con su pareja y sus dos hijos, estaba sentada en el sofá en abril cuando recibió una notificación en su teléfono con los resultados de ADN. "No podía creerlo", dijo en conversación con Reuters.

Tijssen no se dio cuenta de que se trataba de la misma adolescente con la que había conectado 30 años atrás hasta que la encontró en las redes sociales y vio sus fotos.

No tenía noticias de sus familiares biológicos y se sentía querida por su familia adoptiva, pero aun así experimentó una persistente sensación de soledad a lo largo de su vida, según comentó.

En su primer encuentro desde que supieron que eran hermanas, en ‘s-Hertogenbosch (Países Bajos), las mujeres se abrazaron, rieron y lloraron. También se tomaron una selfies juntas. "Fuimos amigas antes de ser hermanas", indicó Tijssen. "Fuimos hermanas todo el tiempo, pero no lo sabíamos", concluyó.

La historia de las amigas/hermanas separadas

Meena y Minal fueron adoptadas de diferentes orfanatos por dos parejas neerlandesas distintas. Meena contó que creció en un pequeño pueblo de los Países Bajos con padres que daban clases en una escuela privada. "También fueron mis maestros", comentó.

"Eran personas muy cariñosas y muy confiables", aseveró. Su padre falleció hace unos años, pero su madre sigue viviendo en el mismo pueblo. "Hablamos todos los días. Ella sigue siendo mi refugio", añadió.

En 2003, a los 19 años, Meena visitó el orfanato de Bombay con sus padres y su hermano, que había sido adoptado en Goa. Pasaron dos semanas revisando archivos, tratando de averiguar quiénes eran los padres biológicos de Meena, "porque para mí era importante saber de dónde venía. Pero el orfanato no quiso revelar ningún detalle sobre ellos", dijo.

Meena comentó que una de las cosas que a ella y a su hermana “les encantaría hacer” es regresar al lugar donde todo comenzó. "Nos encantaría ir juntas a India algún día, para pasear juntas por las calles de Bombay", admitió.

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