La rana arborícola parece a simple vista una rana normal y nadie hasta ahora le prestó demasiada atención.

Pero un día un científico en Argentina, que estaba investigando la coloración de los animales para su tesis de doctorado, le apuntó a una con luz violeta y descubrió algo increíble: ¡la rana es fluorescente!

La humilde rana arborícola pasó así a convertirse en el primer anfibio que puede aumentar su brillo naturalmente.

O por lo menos en el primero en ser descubierto, porque los científicos creen que podría haber otros que hacen lo mismo.

"Hasta ahora no se había oído (sobre la fluorescencia en los anfibios)", apunta la revista Nature.

El autor del hallazgo, el biólogo argentino Carlos Taboada, trabaja en la división de Herpetología del Museo Argentino de Ciencias Naturales "Bernardino Rivadavia".

Taboada confesó a BBC Mundo que su descubrimiento no fue reciente, aunque se haya dado a conocer ahora.

"Encontramos la rana hace unos seis años, pero cuando nos dimos cuenta de que era fluorescente decidimos investigar cómo lo hace antes de darlo a conocer", explicó.

Taboada y su colega Andrés Brunetti, también presente durante el hallazgo, no querían que lo de la "rana fluorescente" se convirtiera en una de esas noticias sensacionalistas que luego nunca son investigadas.

¿Cómo lo hace?

Durante estos años lograron desentrañar el complejo mecanismo que permite al hypsiboas punctatus (tal su nombre en latín) aumentar su brillo naturalmente.

La clave estaba en unas moléculas fluorescentes -o fluoróforos- nunca antes vistas. Las bautizaron hyloinas.

Otro factor en juego fue la piel traslúcida de estas ranas, que dejan ver esos fluoróforos presentes en un tejido subcutáneo y en las glándulas de la piel de estos animales.

Los científicos también descartaron que la fluorescencia se pudiera dar por factores externos.

"No son ranas radioactivas", se rió Taboada ante la jocosa consulta de este medio.

A pesar de que el grado de fluorescencia de las ranas es alto (hasta un 30%), esta no puede verse a simple vista ya que el ojo humano no es suficientemente sensible.

Se requiere de una luz violeta o ultravioleta, ya que la fluorescencia es algo que ocurre cuando un objeto absorbe luz y la emite a una longitud de onda de menor energía.

¿Por qué brillan?

Sin embargo, los biólogos creen que quizás las ranas sí puedan ver ese efecto y quizás ese dato explique por qué son fluorescentes.

"Sabemos que las ranas en general y esta en particular tienen máxima sensibilidad visual a la noche, porque son nocturnas, de día no están activas, y de noche tienen interacciones sociales complejas", explicó Taboada.

Una teoría es que la fluorescencia podría verse distinta en machos y hembras (aunque el ojo humano no logre ver esa distinción) y que el fenómeno cumpla un papel social.

Lo que es casi seguro para los expertos aquí y en el mundo es que la fluorescencia tendría algo que ver con la comunicación.

El trabajo de los argentinos fue publicado esta semana en la revista científica New Scientist.

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