Las muchas incógnitas que rodean al fenómeno de los agujeros negros llevaron a millones de personas a estar pendientes este miércoles de una simple fotografía.

Este era el día elegido por un equipo internacional de astrónomos para difundir la primera imagen del que se considera uno de los mayores misterios de la ciencia.

Y el resultado fue espectacular.

"Es un absoluto monstruo, el campeón de peso pesado de los agujeros negros del Universo", le dijo a la BBC el profesor Heino Falcke, de la Universidad Radboud en Holanda, quien propuso originalmente el experimento.

El pozo gravitacional del agujero en cuestión tiene un diámetro de 40.000 millones de km, tres millones de veces más que el diámetro de la Tierra.

"Lo que vemos en la imagen es más grande que todo nuestro Sistema Solar. Tiene una masa que equivale a 6.500 millones de veces la masa del Sol", agregó el experto.

El agujero se encuentra a 500 trillones de km de nuestro planeta y fue fotografiado por el proyecto internacional Telescopio del Horizonte de Sucesos, Event Horizon Telescope o EHT por sus siglas en inglés, una colaboración en la que participan cerca de 200 científicos y que combinó el poder de ocho radiotelescopios en el mundo.

Más allá de nuestra fascinación por la imagen difundida, la pregunta más básica y que muchos se hacen es ¿qué estamos viendo realmente?

¿Qué es un agujero negro?

Esa pregunta se la hizo en 2017 el programa de la BBC "Los curiosos casos de Rutherford y Fry".

La matemática Hannah Fry y el genetista Adam Rutherford contactaron entonces al cosmólogo Andrew Pontzen, quien confirmó lo poco que se conoce sobre este tema.

"Nadie sabe mucho sobre los agujeros negros, por eso son tan fantásticos. No sólo no los entendemos bien sino que lo poco que entendemos expone los fenómenos más extraños de la física", reconoció el científico.

Pero, al menos por ahora, esto es lo que se sabe sobre este apasionante tema.

"Esencialmente un agujero negro es un montón de materia apeñuscada en un espacio tan pequeño que nada puede salir, ni siquiera la luz", explicó Pontzen.

"Imagínate que pudieras empacar en un espacio muchísimo más de lo que pensarías posible, hasta que se vuelva tan denso que tenga su propia fuerza de gravedad".

Y el mejor ingrediente que conocemos para hacer un agujero negro son las estrellas que, al final de sus vidas, sufren un colapso gravitacional y alcanzan un punto de densidad infinita.

Se estima que hay unos 100 millones de agujeros negros en la Vía Láctea. El problema es que, hasta ahora, no los habíamos podido ver.

Entonces ¿cómo sabíamos que existen?

La primera persona en concebir la idea fue el reverendo inglés John Michell, geólogo, astrónomo y uno de los grandes científicos olvidados de la historia.

En 1783, propuso la existencia de "estrellas oscuras" -la versión newtoniana del agujero negro- cuyo campo gravitacional era tan grande que ni siquiera la luz podía escapar.

Pero fue sólo gracias a las matemáticas que la presencia de los agujeros negros empezó a ser aceptada.

El físico y astrónomo alemán Karl Schwartzchild resolvió las ecuaciones de Albert Einstein y calculó cuán grande tendría que ser la masa para tener una fuerza gravitacional tan fuerte como para impedir que la luz saliera.

No obstante, los astrónomos siguieron considerando la idea de los agujeros negros como "absurda" y muchos se negaban a aceptar que una estrella muerta podía producir un hoyo invisible pero inmenso en el tejido del espacio y el tiempo.

Pero hay otras pruebas que respaldan la existencia de estos agujeros, más allá de la confirmación de las matemáticas y la física.

"Tenemos evidencia creíble de que hay objetos que se comportan exactamente como lo harían los agujeros negros", le aseguró a la BBC la astrofísica Sheila Rowan.

"La observación de la manera en la que las estrellas y el gas se mueven en algunas regiones del espacio nos dice que hay una enorme cantidad de masa apretada en un espacio pequeño con efectos gravitacionales superfuertes", agregó Rowan.

"Es cierto que no los podemos ver pero observaciones de LIGO (el Observatorio Avanzado de Interferometría Láser de Ondas Gravitacionales) han podido detectar en ondas gravitacionales en el espacio creadas por fusiones de inmensos agujeros negros hace miles de millones de años", añadió la experta.

¿Qué hay dentro de estos agujeros?

  • Todo lo que ha entrado en él
  • El problema es que no sabemos en qué estado está todo eso
  • Y nunca lo sabremos hasta que alguien se meta dentro de uno de ellos
  • Pero ese viaje es peligroso: terminas o vuelto espagueti o frito o estrellado contra el núcleo o, quizás, todo lo anterior
  • Aunque desde fuera sólo te verás más lento y borroso.

 

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