Contrario a lo que indica la sabiduría popular, la satisfacción en la vida no está vinculada a lo que hacemos en nuestro tiempo libre, cuando podemos ser "nosotros mismos".

Está asociada a un componente muy específico del horario laboral: la posibilidad de aplicar la creatividad en nuestras carreras.

Así lo afirma Teresa Amabile, psicóloga y docente de la Escuela de Negocios de Harvard, quien lleva 45 años investigando la creatividad.

Amabile habló con BBC Mundo de manera previa a su participación en el congreso Nobel Prize Dialogue, que organiza la Academia Sueca este miércoles en Madrid.


¿Cómo define la creatividad?

Los académicos en psicología del comportamiento organizacional suelen definir la creatividad como la producción de ideas nuevas y apropiadas.

"Nuevo" quiere decir que tiene que ser diferente a lo que ha hecho antes y "apropiado" significa que de alguna forma tiene que ser útil o valioso o dirigido a un objetivo.

O sea que tiene que ser una combinación de ambos.

¿Cuáles son los principales mitos?

Uno es que la creatividad no es algo exclusivo de la persona: es de la persona en interacción con su ambiente.

La creatividad no es necesariamente buena y no se limita a los grandes descubrimientos.

Puede existir a niveles más comunes y corrientes, donde la gente no se vuelve famosa por ello a pesar de haber sido muy creativa.

La creatividad no es algo exclusivo de los genios ni de las artes ni de las ciencias, y ciertamente no es exclusivo de los jóvenes.

Existe mucha evidencia a lo largo de la historia de gente bastante mayor produciendo obras increíblemente creativas.

Su última investigación trata justamente sobre la creatividad dentro y fuera de distintas carreras laborales y tras la jubilación. ¿Podría explicar más en detalle en qué consiste su investigación?

Se trata de una investigación que estoy haciendo junto a profesores de trayectoria de distintas universidades del área de Boston (noreste de Estados Unidos).

Lo que hemos estado haciendo en los últimos 4 años es entrevistar a personas en distintas etapas de sus carreras y preguntarles sobre la creatividad aplicada a sus vidas, sus trabajos, sus carreras, sus identidades y su actitud hacia la jubilación o su experiencia como jubilados, si es que ya se han retirado.

Hemos entrevistado a millennials, gente de veintilargos o treintapocos años que están apenas empezando sus carreras, a personas de más de 50 años pero que todavía trabajan a tiempo completo, y a jubilados.

Tenemos a unas 45 personas en cada uno de esos grupos y luego tenemos uno especial de 12 personas que estamos siguiendo a medida que hacen la transición hacia su retiro.

¿Cuáles son sus principales hallazgos?

Son hallazgos preliminares, pero el primero es que la gente que es mayor, no importa cuál sea su ocupación, en su amplia mayoría tiene una actitud muy positiva hacia la creatividad y quieren aplicarla en sus vidas.

Otro descubrimiento importante es que a todas las edades en general las personas están más satisfecha con sus vidas si sienten que tienen trabajos que requieren de creatividad.

Lo interesante es que la satisfacción no se correlaciona con cuánta creatividad sienten que aplican en sus actividades extra laborales.

Es el trabajo lo que produce la mayoría de su satisfacción creativa y eso aplica a la gente joven, a la que está más avanzada en su carrera e incluso la que está retirada.

Los jubilados se sienten más satisfechos con sus vidas si creen que tuvieron la oportunidad de ser creativos a lo largo de su vida laboral.

¿Y por qué la creatividad resulta tan crucial para la satisfacción personal?

No creo que nuestra investigación actual pueda responder a esta pregunta, pero sí tengo datos de mis trabajos previos, que fueron resumidos en mi libro The Progress Principle.

La creatividad no es necesariamente fácil y divertida. De hecho, usualmente es muy complicada, pero la gente obtiene una cantidad enorme de satisfacción tras resolver un problema complejo de una forma creativa o tras inventar una idea nueva, incluso si el camino fue difícil.

Incluso hay gente que lo encuentra más gratificante si el camino fue más dificultoso.

Otro motivo es que ven muy satisfactorio tener que desafiarse y sacar sus mejores habilidades o incluso desarrollar nuevas para solucionar el problema.

Les hace sentir que toda su mente está profundamente comprometida con la idea que están intentando crear.

Y creo que la tercera razón es que el trabajo creativo, debido al intercambio de ideas, puede permitir a las personas involucrarse con sus colegas de una manera muy profunda y significativa. Es como intentar resolver un acertijo juntos.

Pero si tiene tantas ventajas a nivel personal y colectivo, ¿por qué no se fomenta más la creatividad a nivel educativo, organizacional y en la sociedad?

La creatividad y la innovación, que no es más que implementar las ideas creativas, es riesgoso.

Cuando intentas algo nuevo, muy a menudo va a fallar. Por eso es más seguro quedarte con lo conocido, con lo que hiciste en el pasado y funcionó razonablemente bien.

Muchos líderes no quieren arriesgarse a fracasar e intentan evitar todo lo que pueda tener un potencial negativo. Pero al asumir esta actitud, se están perdiendo las enormes ventajas que obtienes de la creatividad e innovación.

Y no son solo los líderes y las organizaciones. Creo que en la sociedad en general existen muchos estereotipos negativos.

Solemos pensar que una persona creativa es un joven artista que tiene tatuajes en todo el cuerpo, un aro en la nariz y el pelo teñido de púrpura. En otras palabras, creemos que ser creativo es raro, así que lo rechazamos.

De hecho, hay una anterior investigación que se hizo en la década del 60 ó 70 que mostraba que los maestros de escuela no suelen querer a los niños que son creativos porque son vistos como problemáticos.

Son niños que piensan diferente a otros, que dan respuestas inusuales, que se aburren más fácil en clase y quieren hacer algo distinto.

Y eso es un problema para los maestros.

Usted ha dicho que la creatividad es, en parte, una aptitud innata, pero que también puede entrenarse. ¿Qué le diría a alguien que desee ser más creativo?

Le diría dos cosas: primero que nada, que sentirá que es más fácil ser creativo en algo que sea activo y que ya disfrute haciendo. Es decir, no puede ser mirar televisión, porque no creo que exista una forma creativa de mirar televisión.

Pero si es algo activo que disfruta hacer, entonces ya tendrá una ventaja en el momento que descubra cómo hacerlo creativamente.

Luego, debería desafiarse para hacerlo de una forma diferente y encontrar así un ángulo distinto para llegar a algo jamás hecho antes en esa actividad.

Una forma de hacerlo es usar un estímulo sin ninguna relación, como ir a un museo o buscar una obra de arte en internet y proponerse el desafío de sacar una idea de ahí.

Esto te ayuda a escapar de la mentalidad rígida y pensar de una forma nueva.

* Esta entrevista fue realizada en ocasión del 'Nobel Prize Dialogue', que se realiza en Madrid este 22 de mayo.

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