El Lupus Eritematoso Sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune crónica que puede afectar distintos órganos del cuerpo y cuyos síntomas suelen confundirse con otras patologías, dificultando muchas veces su detección temprana. En Chile, más de 23 mil personas viven con esta condición y la mayoría corresponde a mujeres en edad fértil, según cifras de la Superintendencia de Salud.
Una enfermedad que ataca al organismo
“El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad autoinmune. Esto significa que, por error, el sistema inmunológico ataca al propio cuerpo, provocando inflamación y daño en distintos órganos”, explica la Dra. Milena Mímica, reumatóloga de Clínica Santa María.
La especialista explica que esta enfermedad puede afectar la piel, las articulaciones y también órganos como los riñones, el sistema nervioso o las células de la sangre. “Es más frecuente en mujeres en edad fértil, aunque también puede presentarse en niños y adolescentes”, agrega.
Fatiga, fiebre y dolor articular: Síntomas que no deben ignorarse
“Algunas personas tienen fiebre, cansancio, caída del cabello, úlceras en la boca, inflamación en las articulaciones o lesiones en la piel como síntomas más frecuentes. El resto se pesquisa por exámenes de laboratorio alterados”, detalla la Dra. Mímica.
La detección temprana puede prevenir complicaciones graves
Aunque actualmente no existe una cura para el lupus, hay terapias efectivas que permiten controlar la enfermedad y reducir el riesgo de daño en distintos órganos.
“Estos tratamientos buscan controlar la inflamación, aliviar los síntomas y prevenir el daño en los órganos. Entre ellos se encuentran medicamentos como los corticoides e inmunosupresores, los que siempre den ser indicados y supervisados por un reumatólogo”, enfatiza la especialista.
Asimismo, agrega que, además del tratamiento médico, es importante evitar la exposición excesiva al sol, mantener actividad física y seguir hábitos saludables. “Hoy en día, la mayoría de las personas con lupus puede llevar una vida normal. Con información, tratamiento y apoyo, es posible vivir bien con esta patología”, concluye la Dra. Milena Mímica.