El crucero de lujo MV Hondius donde se produjo un brote de hantavirus que dejó tres personas fallecidas, se dirige hacia el puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, España. Se espera que la embarcación arribe este domingo, luego de permanecer varado en Cabo Verde por varios días.
Con esto, el barco terminará un viaje que zarpó desde Argentina el 1 de abril con el objetivo de cruzar el Atlántico Sur, y que ha estado marcado por la emergencia sanitaria que aún afecta a quienes siguen a bordo. Actualmente, en la embarcación permanecen 143 personas entre pasajeros y tripulantes.
Además, el cuerpo de una de las víctimas fatales continúa dentro de la nave mientras se concreta su llegada a territorio español. Según el diario británico Daily Mail, al menos cinco o seis personas más habrían contraído esta peligrosa variante viral asociada a roedores, considerada la única cepa de hantavirus conocida con transmisión entre personas y una tasa de mortalidad cercana al 40%.
Uno de los viajeros que estuvo a bordo es Ruhi Cenet, cineasta y padre de dos hijos, quien actualmente permanece aislado en su vivienda en Estambul mientras espera conocer si estuvo expuesto al virus.
En conversación con el diario británico, recordó el momento en que el capitán informó la primera muerte ocurrida durante la expedición.
"Ahora sabemos que era falso": Pasajero recordó anuncio de la primera muerte en el crucero
"Él (capitán) dijo que era su triste deber informarnos que un pasajero había fallecido la noche anterior. Dijo que fue una tragedia, pero que se debió a causas naturales, lo cual ahora sabemos que era falso. Incluso afirmó que el médico había dicho que no era contagioso y que el barco estaba a salvo", relató.
El pasajero recordó especialmente lo ocurrido con la esposa del hombre fallecido. Sin saber que ella también estaba infectada, muchos viajeros intentaron contenerla emocionalmente.
Tripulación del crucero afectado por hantavirus intentó contener a la viuda
"Todos sentían mucha pena por ella. La abrazaban y hablaban con ella", señaló.
"La gente simplemente intentaba apoyarla porque había perdido a su marido. Ella nos llamaba sus ángeles protectores. Era una persona muy buena y amable, pero quizás no fue lo mejor que la gente la abrazara y se le acercara tanto", agregó.
De acuerdo con el relato que entregó al medio británico, la rutina dentro del crucero continuó prácticamente sin modificaciones pese a la muerte del pasajero.
“Por supuesto, todos nos entristecimos al escuchar la noticia, pero seguimos adelante como si nada. Nos sentábamos juntos para las comidas, bebíamos y comíamos juntos, íbamos al bufé. Nadie tenía idea de que este virus estuviera circulando entre los pasajeros”.
"Tenía dificultades para caminar": pasajero recordó días previos a muerte de la viuda
Las actividades recreativas tampoco fueron suspendidas. Charlas, reuniones grupales, observación de estrellas y talleres continuaron realizándose con normalidad.
"La gente siempre estaba sentada muy cerca una de la otra. Pensándolo bien, no saber que este virus estaba a bordo y que estábamos todos tan cerca unos de otros es bastante aterrador".
El itinerario contemplaba una escala en la isla Santa Elena, donde cerca de 30 pasajeros abandonarían el barco para regresar a sus países. Ruhi Cenet fue uno de ellos. También descendió la viuda del hombre que murió durante el viaje.
“Recuerdo que el día que bajamos tenía dificultades para caminar”, contó. Dos días más tarde, la mujer falleció luego de ser trasladada a un hospital en Johannesburgo.