Según un estudio del Centro de Salud Mental de la Universidad de Texas, Estados Unidos, creer que un cigarrillo no contiene nicotina, aunque sí la tenga, podría anular los efectos de la misma en el cuerpo.

El estudio 

La investigación realizada por esta entidad se llevó a cabo dándoles a los participantes cigarrillos, con y sin nicotina, diciéndoles la verdad sobre su contenido sólo en ocasiones. Mediante imágenes de una resonancia magnética funcional para capturar la actividad neuronal en la corteza insular, una región del cerebro que juega un papel en diversas funciones tales como la percepción corporal y la conciencia de uno mismo, los especialistas observaron cómo esa información influía en la actividad cerebral de los pacientes. 

Los científicos se limitaron a comunicarle a los pacientes cuando se les estaba asignando cigarrillos con nicotina o sin ella. La intención del estudio era no entregarles mayores detalles al respecto, para no influír de forma explícita en la percepción que tendrían sobre el producto. 

La miembro del Comité de Tabaco de la Sociedad Chilena de Enfermedades Respiratorias, Dra. María Paz Corvalán, explica a T13.cl que "los resultados de este estudio sugieren que las creencias que tiene el paciente sobre los efectos de la nicotina en su propio cuerpo, tienen un fuerte impacto sobre las ansias urgentes de fumar"

 

La conclusión fundamental que arrojó este estudio es que lo que importa no es el contenido real de lo que se consume, sino que afectan más las creencias sobre lo que se supone que se está consumiendo, en este caso, de los cigarros con nicotina. 

Según sostiene Corvalán, "estos resultados proporcionan una prueba más de que las creencias de los fumadores pueden influir en una sustancia neuroactiva poderosa como la nicotina, tanto a nivel de comportamiento como a nivel neural. Es decir que la creencia o ilusión de que se está consumiendo nicotina, tiene un efecto igual o más poderoso que el compuesto en sí mismo".

Una de las implicancias de este estudio es que la "sensación" de la adicción, también puede ser modulada por las creencias. Este hallazgo proporciona evidencia que apoya la efectividad de las terapias cognitivas y de la meditación.

Por otra parte, "los estudios actuales demuestran que ni la creencia ni la nicotina por sí solas reducen las ansias en los fumadores, y que la reducción de la ansiedad sólo se observó cuando los fumadores tenían una creencia cognitiva de la presencia de la nicotina y la nicotina era realmente administrada. Lo que apoya las terapias cognitivo conductuales acompañadas de fármacos", indica la experta en enfermedades respiratorias. 

En conclusión, el poder de la mente ayuda a dejar de fumar, y eso se hace a través de la terapia cognitiva conductual.

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