Kara y Joseph Swindle, junto a sus hijos, están en proceso de mudarse desde Oregón hasta Kansas. Para ello tomaron un vuelo de la aerolínea United. 

Todo iba a la perfección hasta que fueron a la sección de carga para recoger a su perro Irgo, un pastor alemán de 10 años: les entregaron a un gran danés.

Lo peor estaba por venir. Se enteraron que su mascota había sido embarcada por error en un vuelo hacia Japón, lugar donde se tenía que dirigir el gran danés. 

Funcionarios de aerolíneas en Japón pusieron a Irgo en un vuelo de regreso a Kansas. Sin embargo, no estaba claro cuándo llegaría a su destino.

Un portavoz de la aerolínea explicó en KCTV5 News que "se produjo un error durante las conexiones en Denver para dos mascotas enviadas a los destinos equivocados". "Hemos notificado a nuestros clientes que sus mascotas han llegado de manera segura y haremos los arreglos para devolvérselas lo más pronto posible", aseguró. 

La noticia de la travesía no planificada de Irgo se produjo cuando United reconoció que otro perro murió después de que una azafata obligara a una mujer a colocar su mascota en el compartimento superior, en un vuelo de Houston a Nueva York.

Según constata The Guardian, la compañera de viaje de la mujer, Maggie Gremminger, afirmó que la dueña del perro fallecido quería guardar al can debajo de su asiento, pero la azafata insistió en que dejara al animal sobre su cabeza.

United calificó el incidente como un suceso "trágico que nunca debió haber ocurrido, ya que las mascotas nunca deben colocarse en el compartimento superior".

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