Este domingo en un nuevo capítulo del programa de Canal 13 “Todo por ti, con Cecilia Bolocco”, el invitado fue el actor nacional Benjamín Vicuña, quien homenajeó a su madre, Isabel Luco.

La reunión fue en el departamento de la madre del actor en la comuna de Vitacura. “Cuando estoy en Chile me dejo caer acá”, reveló Benjamín. Junto a Cecilia repasaron fotos familiares, incluyendo a Blanca, la hija mayor de Benjamín, fallecida en 2012 a los 6 años, y sus otros cinco hijos, Bautista, de 14 años, Beltrán, de 10, Benicio, de 8, Magnolia, de 4 y Amancio, de 2.

A la hora de iniciar la conversación, Benjamín partió hablando de su padre, Juan Pablo Vicuña (recientemente fallecido a los 79 años). “Me quedo con que en estas situaciones se da una dinámica de familia de mucha conversación, unidad, revisitar momentos del pasado. Mi papá tuvo una vida increíble, amó, lo amaron, se casó 3 veces, tiene 12 nietos, viajó”, dijo sobre su progenitor.

Según reveló el actor, su infancia fue de mucho regaloneo, siendo el menor de 5 hermanos, y muy malcriado. En la época de colegio, siendo muy tímido, desarrolló su personalidad en base al deporte, llegando a volverse preseleccionado chileno de rugby. “Me gustó tanto que me obsesioné con el deporte. Después apareció el teatro y encontré mi expresión, un grupo de amigos y encontré mi personalidad. Porque me ves conversador, pero te juro que soy tímido”, contó.

A pesar de los años transcurridos, el actor asegura que su timidez se sigue expresando a veces, por ejemplo, en su incapacidad de decir que no. “Me han pasado cosas insólitas, como que me han pedido una selfie mientras estoy cambiando una guagua en un baño de un aeropuerto, y dejo a la guagua con una mano y hago la selfie. Perfectamente podría tener la personalidad para decirle que me espere 5 minutos, pero me demoro más en explicarle y que se enoje que en hacer la selfie”, reveló.

La relación con su padre

Su relación con su padre, en tanto, fue algo diferente, especialmente luego de que Benjamín decidiera estudiar Teatro. “Nos dejamos de hablar por dos años. Mi papá tenía muchas aprensiones en torno a lo económico, la bohemia, todos los prejuicios en torno al Teatro”, confesó el actor.

Cuando Benjamín entró a estudiar a la Universidad de Chile fue como si le abrieran los ojos. “Ahí reconozco que me di cuenta de la burbuja de la que venía. Yo sentía que tenía calle, porque tenía amigos en todas partes, porque iba al interescolar. Pero te das cuenta de que el interescolar de deportes es de este porte frente a un gran Chile lleno de problemas y diferencias. Eso me forjó una opinión política cuando me di cuenta de los tremendos privilegios y las grandes diferencias y desigualdades que hay con el resto de tus compatriotas, con la educación pública”, contó.

El reencuentro con su papá se empezó a dar poco a poco, cuando éste vio la seriedad con que se tomaba su carrera. De hecho, pese a tener ofrecimientos desde primer año, no quiso entrar a hacer teleseries hasta que terminara de estudiar. “Fui diciendo que no a varias cosas para terminar esa etapa universitaria de estudiante, y fue clave. Me sirvió ese desencuentro con mi papá para demostrarle que yo podía”, relató el actor que debutó en las teleseries en 2001 con “Piel Canela” y años después destacó en producciones como “Pecadores”, “Prófugos” y “Héroes”.

La pérdida de su hija Blanca

Tras revisar fotos de un álbum, Benjamín repasó el momento más doloroso de su vida, cuando su hija Blanca falleció tras una compleja infección. “En estos 10 años ha sido un viaje, como familia, de amor, donde la ausencia se transforma en presencia. Si aprendes a encariñarte con esa figura que te acompaña siempre, como un ángel, una sombra o una figura abstracta. Hoy definitivamente es una de las razones por las que no le tengo miedo a la muerte, por las que me levanto a trabajar y no hay una cosa que no haga, o cuando siento una profunda emoción, que no se la dedique a ella”, señaló el actor.

Además, reveló que a los pocos días de la tragedia, habló con Cristián Warnken. El escritor, que en 2007 perdió a su hijo de tres años por una asfixia en una piscina, se reunió con Benjamín para darle consejos. “Lo abracé y le dije ‘Dime que esto se puede, que este dolor me va a dejar respirar en algún momento’. Y me miró y me dijo ‘Se transforma. Pero se puede’. No me lo vendió como un ofertón, me lo dijo de manera súper responsable y fue un hilo de esperanza”, contó.

Sí señaló que no pudo evitar sentir culpa, así como romper su relación con lo espiritual por un tiempo. Actualmente, asegura que es comprensivo y empático con todos quienes deben sobrellevar una situación como esa. “No juzgo a personas que derechamente no pueden hacerlo, o que se enferman sin retorno, porque es un dolor muy grande”, indicó.

En definitiva, aprendió a sobrellevar lo ocurrido con ayuda de sus otros hijos, porque se define como un hombre de familia. “Tengo una cosa de aferrarme a la vida con toda la fuerza. Y me gusta estar en familia, es el gran refugio que tenemos. Tengo 43 años y hay gente que me dice que es mejor la soledad, pero no lo entiendo, no me gusta, no lo comparto como vida, como modelo, como filosofía. Es muy lindo acompañarse, ver la vida como un equipo. Yo creo que voy a volver a apostar siempre por la vida y el amor”, sostuvo.

Junto con ello, Vicuña reveló que está escribiendo un libro sobre Blanca, que compila los textos que él ha publicado en redes sociales para cada aniversario que se cumple de su muerte. “Es un ejercicio de escritura. Poder construir este súper homenaje y de paso hacer algo que me gusta, que es escribir”, dijo.

 

Publicidad