El 2007 fue sin duda el peor año en la carrera de Britney Spears. En medio del acoso de la prensa tras la polémica separación con el bailarín Kevin Federline, la cantante se rapó la cabeza, atacó a un fotógrafo y perdió la custodia de sus hijos. 

Como una apuesta por dar por superado este controversial año, la cantante agendó una presentación en los Video Music Awards de MTV. La expectativa por el regreso de la "princesa del pop" era alta. 

Fue así que la cantante salió al escenario de los premios vestida con un diminuto bikini negro, en medio de una puesta en escena que emulaba un club nocturno. La canción elegida fue "Gimme More", un estreno de lo que sería su futuro disco "Blackout". 

Esta fue la presentación de Britney Spears en los VMA 2007

La presentación fue duramente criticada por la prensa rosa. Desde que la cantante estaba subida de peso hasta que usaba peluca. Desde que no se sabia la letra de la canción hasta que no había ensayado la coreografía. "Fiasco", "Desastre" fueron solo algunos de los adjetivos que ocuparon destacados medios estadounidenses para describir lo que había sucedido. 

Una de las más críticas de la presentación fue la propia Britney Spears. Trascendidos de la época hablan de que la cantante estaba devastada y consciente de que "lo había arruinado".  Incluso, habría llegado a decir que parecía un "cerdo gordo". Sus fans, en cambio, celebraban la presentación, aduciendo que Spears se había puesto por sobre los cánones que la industria le imponía a las divas del pop.

Como sea, tras su polémico paso por los VMA, vino la reinvención. Actualmente, la cantante asegura estar feliz. "En un momento, los medios te destrozan y es algo realmente horrible, pero al otro te ponen en la cima del mundo", dijo hace algunos días en su show de Las Vegas, donde sorprendió al mostrar su voz sin playback. 

 

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