El 26 de julio de 1928 nació Stanley Kubrick, quien llegaría a ser uno de los cineastas más importantes del siglo XX gracias a títulos como "2001: una odisea del espacio", "La naranja mecánica" y "El resplandor", entre otras. 

Pero, ¿qué había detrás de este hombre del cine estadounidense? He aquí algunos datos que revelan la personalidad obsesiva de Kubrick al momento de trabajar.

400 días de rodaje

"Ojos bien cerrados" fue la última cinta de Stanley y la cual llegó al libro de Récord Guinness. Debido a su obsesión para que saliera todo a la perfección, la película protagonizada por Tom Cruise y Nicole Kidman se filmó en 400 días, convirtiéndose en el rodaje más largo de la historia. Un ejemplo de los plazos con que se trabaja en el cine es la trilogía entera de "El señor de los anillos", que se registró en 274 días.

Eliminó una escena que se filmó en una semana

Murray Melvin fue el "reverendo Samuel Runt" en "Barry Lyndon", y en una entrevista, recordó una increíble anécdota que ocurrió mientras Kubrick filmaba la cinta: "una escena con miles de velas tomó una semana entera para poder realizarla. Cuando ya estaba hecha fue eliminada del metraje. El asistente del director me dijo que Stanley la miró y no le gustó cómo había quedado. Ahí fue cuando me enamoré de él. Pensé '¡eso es poder!'".

Sin poder hacer amistades en el set

Ejerció una gran presión sobre la actriz Shelley Duvall, la esposa de Jack Nicholson en "El resplandor". La marginó en el rodaje, le quitó frases del guión y prohibió a todo el mundo presente en el set que entablase amistad con ella... simplemente, la torturaba psicológicamente y todo ello para que lograra llegar a la esencia de su personaje: temerosa e insegura. A pesar de todo esto, años después Duvall reconoció que "puede que le odiara entonces, pero ahora lo veo como un director muy importante que me dio el papel de mi vida y me hizo la clase de actriz que nunca me hubiera atrevido a ser".

Ni un movimiento sin su aprobación

En "Casta de malditos", el director de fotografía Lucien Ballard sufrió bastante según recordó el productor asociado de la película, Alexander Singer, en una entrevista. Y todo porque el cineasta quería un tipo de plano y solo ese, por lo que cuando el director de fotografía le movió una cámara, le dijo "Lucien, o mueves esa cámara y la pones donde tiene que estar o te vas del set y no vuelves nunca más'".

Una escena repetida 127 veces

En "El resplandor"Kubrick le hizo repetir a Shelley Duvall hasta en 127 ocasiones la escena del bate, llegando a otro Récord Guinness: esa es la escena con más tomas jamás realizada. El llanto de "Wendy" en esa escena es real y Duvall acabó incluso perdiendo mechones de pelo por el estrés. Y ojo, que fue en varias ocasiones a lo largo de esa película en la que repitió la misma escena más de cien veces.

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