A pesar de ser una de las mujeres más poderosas y conocidas del mundo, cuando la reina Isabel se viste de civil y con un pañuelo en la cabeza, puede pasar desapercibida y ser confundida con una mujer común.

Según reveló Richard Griffin, quien ha trabajado durante más de 30 años como agente de seguridad de la Familia Real británica, esto sucedió cuando la monarca se encontraba realizando una caminata en los alrededores del Castillo de Balmoral, su residencia de vacaciones en Aberdeenshire (Escocia).

En ese momento, un grupo de turistas inició una conversación con ella sin percatarse de que hablaban con la mismísima reina, contó Griffin según consignó Metro.

Cuando los visitantes le preguntaron a la reina si vivía en el área, ésta se limitó a contestar que tenía una casa en la zona. Los ingenuos turistas nunca pensaron que la casa en cuestión era el castillo que visitaban.

La Familia Real suele pasar el verano en esa residencia, por lo que los visitantes le preguntaron si algún día tuvo la oportunidad de ver a la reina del Reino Unido. De forma ingeniosa, ella contestó: "No, pero aquel oficial de policía sí", mientras apuntaba al agente de seguridad que la acompañaba.

De acuerdo con Griffin, el grupo simplemente siguió su camino, sin darse cuenta de a quién acababan de conocer.

La monarca disfruta de pasar desapercibida cada vez que tiene la oportunidad. Por este motivo, cuando es posible viste un abrigo y un pañuelo en la cabeza. 

Mientras que en Escocia, la reina es famosa por preferir ropa y botas más recortadas que sus llamativos atuendos de colores. Según el biógrafo real Robert Hardman, la reina usa colores brillantes a propósito para que pueda destacarse y ser reconocida al instante.

En su biografía de 2011 Nuestra Reina, el autor, sin embargo, elogió a la reina por su "modestia atractiva" antes de agregar: "Mi comentario favorito que ella alguna vez dijo fue: 'Nunca puedo usar beige porque nadie sabrá quién soy'".

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