Según cifras, en Chile cada persona genera alrededor de 1,5 kg de basura al día. ¿Es posible generar la misma cantidad de desechos, pero un año? La argentina Edelmira Altube (31) lo logró, y es una de las referentes del movimiento internacional "Basura Cero" o "Zero Waste". 

Boletas, desechos de comidas, envoltorios de alimentos, fotocopias, recipientes plásticos, basura tecnológica, latas, y así sigue la lista de basura que una persona puede generar en un día. 

Según datos del Banco Mundial (BM), el 2016 se generaron 242 millones de toneladas de desechos de plástico en el mundo y más de 2.000 millones de toneladas de basura.

Frente a esta alarmante situación, cada vez más personas se suman al reto de cuidar el medioambiente. Así es como lo hace Edelmira Altube, una mujer argentina y profesora de yoga de Mar del Plata, quien se ha convertido en una de las referentes latinoamericanas del movimiento "Basura Cero" o "Zero Waste".

En enero del 2018 decidió generar un gran cambio en su vida y así, reducir al mínimo sus residuos.

"Es mi granito de arena, el resultado de cambios muy grandes de hábitos que tienen un real impacto en el medio ambiente. Sólo haciendo compostaje, es decir transformando los restos orgánicos en abono natural, a los basurales llegaría casi el 60% menos de residuos porque la mayor cantidad de basura que se genera en una casa es orgánica", explicó en una entrevista para Infobae.

De toda la basura que generó el 2018, se puede contar una botella de plástico con envoltorios de comida, un tarro con boletas de colectivos y un frasco con deshechos de hilo dental. El resto fueron desechos orgánicos que reutilizó en, por ejemplo, compost. 

En su cuenta de Instagram, Edelmira también comentó sobre el comúnmente llamado "Ecoladrillo", y explicó que "para mí es un pésimo nombre, no le veo nada de 'eco' a una botella de plástico llena de plástico".

Los cambios los ha hecho no sólo con la basura, si no que también abarca toda su vida. Ha generado nuevos hábitos de compras de supermercado, de ropa, una pañuelos de tela, la copa menstrual, compra ropa de producción sostenibles y cosméticos de elaboración natural. 

Respecto a las primeras acciones que le permitieron empezar la reducción de basura que generaba en su hogar, una tarea no menor teniendo en cuenta la cantidad de desechos con la que nos encontramos día a día, Edelmira confesó para el medio que "el primer paso importante fue prestarle atención a la basura: mirar qué cosas eran las que estaba desechando para ver cómo reemplazarlas por otras o, en todo caso, dejar de comprarlas o reducir su consumo".

"Dejé de consumir todo lo que tiene envoltorios plásticos y comencé a rechazar el consumo de cualquier elemento descartable. En ningún comercio recibo bolsas de plástico, incluso a la carnicería llevo un tupper para traer la carne o el pollo". 

Otro gran cambio que realizó es incorporar la paca digestora Silva, una técnica de procesamiento de residuos orgánicos que en lugar de pudrir los residuos, los fermenta. "Lo elegí porque admite cualquier resto orgánico ya sea vegetal, cárnico, crudo o cocido".

Edelmira también participó en una actividad de formación como Agente de Cambio ejecutado por la Asociación de Consumidores Sustentables de Chile  en conjunto con el movimiento ciudadano Disco Sopa Chile en marzo del año pasado, donde en una jornada de "recuperación de alimentos", reunieron frutas y verduras que serían desperdiciados en La Vega Central, con lo que armaron un gran almuerzo, al que incluso, se le agregó pan que iría a la basura en perfectas condiciones. 

 

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