La muerte de Julio Jung a los 84 años volvió a poner sobre la mesa una de las historias más recordadas de su vida personal y artística: cuando Christopher Reeve, el actor que dio vida a Superman, llegó hasta su casa en plena dictadura militar.
La escena ocurrió en 1987 y quedó grabada en la memoria de la familia Jung. Julio Jung Jr., que entonces tenía ocho años, abrió la puerta de su hogar y se encontró cara a cara con el superhéroe más famoso del cine.
Pero detrás de esa visita había un contexto más complejo: amenazas de muerte contra actores chilenos y un viaje internacional marcado por la defensa de los DD.HH.
La llegada de Christopher Reeve a Chile
Christopher Reeve llegó a Santiago el 30 de noviembre de 1987 para apoyar a 77 actores y actrices chilenos que habían recibido amenazas durante la dictadura de Augusto Pinochet.
Entre quienes estaban en esa lista aparecían Julio Jung y María Elena Duvauchelle, entonces presidenta de Sidarte.
Según recordó Jung en conversación con La Tercera, el actor estadounidense llegó sin grandes exigencias ni despliegues de seguridad. “Reeve era tremendo pailón, medía 1.93, así que no costó reconocerlo”, recordó el actor.
Junto con eso, destacó la sencillez con la que arribó al país. “Me llamó la atención, eso sí, que viniera solo con la mujer de Dorfman, sin esos gorilas que acompañan siempre a las celebridades. Él era muy sencillo”, señaló.
En el aeropuerto, además, Reeve evitó convertir su visita en un espectáculo mediático y respondió brevemente a la prensa: “No soy un objeto fotografiable, soy solo una persona y también un actor”.
El día en que “Superman” llegó a la casa de Julio Jung
Antes de participar en actividades públicas y encuentros con artistas, Christopher Reeve visitó la casa de Julio Jung y María Elena Duvauchelle.
El momento fue recordado años después por la actriz en conversación con Página 7, donde contó que el protagonista de Superman apareció “con jeans, una polera y un maletín”.
La escena impactó especialmente a Julio Jung Jr., quien quedó paralizado al verlo entrar a su hogar: “Abro la puerta y llego a mi casa con él, ¡Superman! y él se quedó mudo 15 minutos”, relató Duvauchelle.
Sin embargo, el actor estadounidense fue más allá de una simple visita protocolar. Según recordó la actriz, Reeve tomó al niño de la mano y compartió un momento íntimo con él en su dormitorio.
“Él pescó a mi hijo, lo llevó a su dormitorio y le dijo ‘muéstrame un atlas’”, recordó. Allí, el actor comenzó a mostrarle lugares del mapa y a contarle detalles de su vida.
“¿Qué actor a ese nivel lo hace? Preocuparse de un niño de 9 años”, expresó emocionada Duvauchelle.
Las amenazas que marcaron a la familia Jung
La visita de Christopher Reeve ocurrió en medio de días especialmente difíciles para la familia.
En el programa Todo por Ti, Julio Jung Jr. recordó que sus padres habían sido amenazados de muerte y que incluso encontró una corona fúnebre afuera de su casa.
“Me acuerdo que abrí la puerta de la casa para el cumpleaños de mi papá y me encuentro con una corona de flores, con 8 años”, relató. Con el tiempo supo lo que decía la tarjeta: “Julio Jung, celebra tu último cumpleaños”.
En ese contexto, María Elena Duvauchelle gestionó ayuda internacional a través del sindicato de actores de Estados Unidos, buscando que una figura reconocida mundialmente pudiera visibilizar la situación de los artistas chilenos. El elegido fue Christopher Reeve.
“Estoy aquí de actor a actor”
Durante su estadía en Chile, Reeve participó en actividades públicas, conferencias y encuentros con artistas amenazados.
Uno de los momentos más recordados ocurrió en el desaparecido Garage Matucana, donde entregó un mensaje de apoyo a los actores chilenos. “Estoy aquí de actor a actor, de trabajador a trabajador, de amigo a amigo”, afirmó.
Y luego agregó una frase que dejó clara la motivación de su viaje: “Mi preocupación es con los derechos humanos”.
Para la familia Jung, la visita del actor quedó como un recuerdo imborrable, el día en que Superman cruzó la puerta de su casa no para posar ante cámaras, sino para acompañar a quienes vivían momentos de miedo e incertidumbre.