Meghan Markle y el príncipe Harry realizaron una inédita aparición en Los Angeles, California, para un evento de caridad.

La pareja, que utilizó mascarillas en todo momento para fomentar el autocuidado por el coronavirus, apoyó en terreno a Baby2Baby, una organización sin fines de lucro que entrega pañales, ropa y otras necesidades para niños en situación de pobreza en el área de L.A. y en áreas de desastre de todo Estados Unidos.

Esta vez, bajo la modalidad de "servicio al auto", los padres de Archie Harrison Mountbatten-Windsor distribuyeron útiles escolares, libros, mochilas, ropa, alimentos, artículos de higiene y más a los necesitados mientras los pequeños se preparan para el nuevo año escolar.

Meghan y Harry se mostraron tan cercanos que, incluso, la actriz de 39 años se arrodilló para ayudar a uno de los niños a calzarse su mochila nueva.

No es la primera vez que promueven a Baby2Baby, ya que antes de que la pareja recibiera a su primer hijo, saludaron a sus seguidores en un "baby shower virtual" que alentaba a realizar donaciones para la caridad.

Norah Weinstein y Kelly Sawyer Patricof, fundadores y co-presidentes de la organización, aseguraron que no estaban en conocimiento de que Meghan y Harry los tenían considerados entre sus preferencias.

"Estábamos emocionados y abrumados por el apoyo", dijo Weinstein a la revista People. "Creemos que el hecho de que la duquesa sea de Los Angeles fue lo que la impulsó a destacar Los Angeles, donde tiene su sede Baby2Baby. Nos sentimos particularmente agradecidos de que destacara a una organización estadounidense", añadió.

 

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