Sarah Williams, una joven de 15 años, vivió el momento más aterrador de su vida. Todo comenzó cuando pescaba calamares en la costa de Normanville, Australia, este domingo.

Fue ahí que un agresivo tiburón impactó el kayak en que se encontraba, provocando la caída de la muchacha al agua, por lo que los gritos de desesperación y socorro no tardaron en oírse.

Por suerte de Sarah, Chris, su padre, quien estaba en un pequeño bote con sus otros dos hijos, fue de inmediato a ayudar. Sin embargo, el miedo también se apoderó de él. “Si hubiesen pasado 10 segundos más, tendría una hija menos”, expresó Chris al medio australiano Nine.

El ataque, que le provocó algunos moretones y pequeños cortes a Sarah, no acabó hasta después de un rato en el que el tiburón daba vueltas alrededor del kayak, y lo golpeaba con frecuencia. Finalmente fue su hermano Mitchell, quien pudo subir a la chica al bote.

“Toda la noche estuvimos reflexionando y dijimos ¿cómo salimos vivos de todo esto?, señalaba Chris luego del milagroso desenlace.

Para Sarah, el hecho no dejó de ser una pesadilla. Añadiendo que lo vivido fue como “todo lo que se ve en las películas de tiburones”.

Los expertos sospechan que el animal era un gran tiburón blanco de casi 5 metros de largo, refiriéndose además que estos ataques se frecuentan en Australia debido a la popularidad que tienen las actividades acuáticas. Sin embargo, las muertes son poco frecuentes.

 

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