por Albee ZHANG / Debora LU

AFP

La "biblia" de la gastronomía, la guía Michelin lanzó este miércoles en China su primera edición dedicada a Shanghai, capital económica del país, que puede enorgullecerse de tener un restaurante premiado con tres estrellas y el "dos estrellas más barato del mundo".

La guía gastronómica ya había publicado una edición en Hong Kong que no cubría hasta ahora la China comunista.

Michelin escogió comenzar por Shanghai, otrora apodada "la París de Oriente", en donde los miles de restaurantes celebran a la vez los diferentes tipos de cocina china pero también la gastronomía extranjera.

"Lo que hace que Shanghai sea particularmente entusiasmante es que desde hace décadas es un cruce de caminos económico y cultural y su gastronomía refleja verdaderamente esta historia", subrayó a la AFP antes de recompensar a los chefs estrellados, Michael Ellis, director internacional de las guías Michelin.

T'ang Court, un restaurante de sólo seis mesas situado en el hotel The Langham, se convirtió en el primer local tres estrellas del país. 

El restaurante, en donde se desempeña el chef Justin Tan, ofrece platos cantoneses clásicos con manjares de inspiración resueltamente moderna, según la guía gastronómica, que llama particularmente la atención del lector sobre los pepinos de mar asados o la carne de res japonesa.

"Si hay una guía Michelin de una ciudad quiere decir que esa ciudad es internacionalmente reconocida por la calidad de su cocina. Es el reconocimiento de la cultura de un país", observó a la prensa Claire Dorland-Clauzel, miembro del comité ejecutivo del grupo Michelin.

Dos más para Robuchon 

La edición de Shanghai atribuye dos estrellas a siete restaurantes, entre ellos el Canton 8, una dirección en donde se puede comer por 48 yuanes, un poco más de 6,5 dólares, por lo que es "la mesa de dos estrellas más barata del mundo", subraya Ellis.

El local, con una decoración de diseño, propone un sabroso surtido de ravioles por 28 yuanes, o una sopa de bogavante por 38 yuanes. "La clave para ganar dos estrellas es la calidad de la cocina y los productos frescos. Pero nunca hubiese imaginado algo así", dice con sorpresa Jian Jieming, el chef del Canton 8, al recibir sus estrellas.

"Canton 8 refleja lo que se puede encontrar en Shanghai: una cocina de muy buena calidad, deliciosa y trabajada con mano de maestro", se ufana Ellis.

L'Atelier, de Joel Robuchon, inaugurado a principio de año en la metrópolis china por el chef más estrellado del mundo , obtiene igualmente dos estrellas. Otros 18 restaurantes se llevan una estrella y 25 un "Bib gourmand", una distinción que recompensa un menú de calidad servido por menos de 200 yuanes.

La guía Michelin emprendió hace una década una política de expansión en Asia, adonde acaba de lanzar en julio una edición en Singapur. En noviembre fue el turno de Seúl.

"Estaremos listos muy pronto para sacar ediciones en otras ciudades de China", prometió Dorland-Clauzel, evocando un "compromiso" del grupo francés ante este país.

Antes de distinguir un local con una estrella, los inspectores de la guía investigan sobre el restaurante durante más o menos un año. En Shanghai, Michelin contrató inspectores locales, una tarea importante dado que cada inspecto recibe una formación de seis meses antes de poder ir al terreno.

"Lanzar una guía es muy costoso. De hecho perdemos dinero. Pero quiero ponerle un fin", aseguró la responsable del grupo, recordando que Michelin comenzó a trabajar desde hace varios años con patrocinadores.

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