Sería solo un simple teléfono rojo antiguo, si no fuera porque perteneció a Adolfo Hitler durante los dos últimos años de su vida, entre 1943 y 1945.

El aparato fue encontrado por militares soviéticos al lado de la cama del líder nazi en su búnker en Berlín, en el que se refugió desde inicios de 1945 y donde se suicidó junto a Eva Braun para evitar ser atrapado por el Ejército Rojo.

Ahora, el teléfono acaba de ser vendido por US$243.000 en una subasta organizada por la casa Alexander Historical Auctions, en Maryland, en el noreste de Estados Unidos.

La identidad del comprador, que hizo una oferta telefónica, se desconoce.

¿Cómo sobrevivió este teléfono a su dueño hasta convertirse en una reliquia?

Teléfono personal de Hitler

El teléfono de Hitler fue fabricado en 1940 por la compañía Siemens.

Su color original era negro. Los nazis lo pintaron de rojo intenso y le grabaron el nombre de su líder y una esvástica y un águila, el emblema del partido nazi.

El aparato pudo haber llegado a manos de Hitler en una ceremonia de premiación de la Luftwaffe (fuerza aérea alemana) en 1943, según la casa Alexander.

Ranulf Rayner, hijo del oficial del ejército británico Ralph Rayner, heredó el teléfono en 1977 y lo mantuvo almacenado en una caja de cuero.

"Mi hermana y yo recordamos que en mayo de 1945, mi padre volvió de Alemania con dos valiosos objetos de Hitler", dijo Ranulf Rayner en una entrevista difundida por la casa Alexander.

Uno era el teléfono rojo y el otro, una escultura de porcelana de un perro alsaciano.

Después de que Alemania se rindiera a inicios de mayo de 1945 el oficial Marshal Montgomery envió al oficial Rayner a encontrarse con los rusos en Berlín y estos lo invitaron al búnker de Hitler.

En este lugar, le mostraron las habitaciones del líder nazi y de su compañera, Eva Braun.

Al lado de la cama de Braun había un teléfono negro, que los rusos ofrecieron como regalo o trofeo de guerra a Rayner.

Pero el militar "lo rechazó porque había visto el teléfono rojo de Hitler al lado de su cama y a él le gustaba el color rojo", según cuenta su hijo Ranulf.

¿Arma de destrucción masiva?

Rochus Misch, el guardaespaldas y operador telefónico de Hitler que murió en 2013, confirmó que el objeto fue el teléfono personal de su jefe durante los dos últimos años de su vida.

El aparato era llevado a donde quiera que Hitler viajara, según Ranulf Rayner. El auricular tenía un seguro para que no se separara de la base cuando fuera transportado y el cable del teléfono tenía cuatro tipos de conexiones, para que funcionara en cualquier lugar.

Posiblemente fue un "arma de destrucción masiva", según una descripción de la casa Alexander. Es decir, que tal vez el teléfono fue usado por Hitler para ordenar la muerte de personas inocentes durante los últimos dos años de la Segunda Guerra Mundial.

Pero no hay testigos directos que confirmen que el teléfono tuviera esa finalidad.

La casa Alexander también vendió la escultura de porcelana de Hitler por US$24.300, a un comprador diferente.

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