Un insólito comportamiento llevó a cabo un pasajero británico que viajaba en avión desde Huddersfield hasta Tenerife, poniendo a prueba las medidas sanitarias impuestas por las aerolíneas para evitar contagios de COVID-19.

Según evidenció Michael Richards en su cuenta de Facebook, durante el trayecto de 4 horas no utilizó su mascarilla por ir comiendo un tarro con papas fritas.

Dentro de las indicaciones de seguridad, quienes se alimenten al interior del avión pueden quitarse el tapabocas, pero una vez que terminen de comer deben usar la mascarilla nuevamente por precaución.

En la publicación de Facebook, Richards alardeó en que comió una papa frita cada dos minutos y medio, evitando así usar este elemento sin ser reprendido por el personal auxiliar del vuelo.

"A la gente no le gusta usar máscaras, e incluso las azafatas dijeron que no les gusta usar máscaras, pero todos sabemos que tenemos que usarlas", declaró Richards a Daily Mail.

Hay usuarios de redes sociales que catalogaron su acto como una "buena idea", sin embargo, la mayoría apuntó a la irresponsabilidad y egoísmo de este turista por poner en riesgo su salud y la del resto de los presentes en el viaje.

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