El debate sobre los "medidores inteligentes" se tomó el primer lunes de marzo. Se espera que para el 2025, más de 6 millones de estos dispositivos, con una inversión estimada en mil millones de dólares.

Aunque un reportaje de Ciper afirmó que el costo de los nuevos medidores sería asumido por los clientes, horas más tarde, el director ejecutivo de las empresas eléctricas, Rodrigo Castillo, aseguró que dicho costo lo asumirán las propias distribuidoras. 

En ese contexto, la ministra de Energía, Susana Jiménez, explicó a Tele13 Radio que "el medidor pasa a formar parte de los activos de la compañía y por lo tanto tiene que hacerse cargo de las mantenciones, reparaciones, etc". Por lo tanto, la empresa es "la encargada ante cualquier circunstancia de su mantención y su reposición en caso de que esté defectuoso".

La ministra aseguró a Conexión Tele13 que "tenemos un sistema arreglado de cómo se determinan las tarifas, un sistema que consiste básicamente en establecer cuáles serían las inversiones de una empresa modelo o una empresa eficiente para prestar los servicios con ese estándar requerido, y a partir de eso, y admitiendo una cierta tasa de responsabilidad se establecen las tarifas". 

Y agregó: "Entonces efectivamente si yo le exijo una mayor calidad de servicio evidentemente el costo de esa prestación no es la misma que con un nivel de servicio inferior". 

¿Qué beneficios traerían a los usuarios?

Despejado el tema de los costos, la ministra explicó que los  "medidores inteligentes" incluirán varios beneficios para el sistema, pero sobre todo para el cliente. 

"La ventaja que tienen estos medidores inteligentes es que, si bien tienen un costo mayor, también generan ahorro. Ahora se puede identificar dónde está la falla, se pueden reparar y eso por lo tanto va a significar menores gastos de la empresa en cuadrillas, etc, cosa que también va a ser reconocida en el proceso tarifario, por lo tanto si esas inversiones ya no son necesarias se van a descontar también", explicó Jiménez. 

La ministra aseguró que "todos los ahorros de costo que esto significa tienen que ser reconocidos, y por lo tanto, tienen que traducirse en la tarifa. Lo importante es que en este proceso que está arreglado se determina una tarifa que es una tarifa que en un mercado como esto, monopólico, finalmente lo que hace es tratar de imitar las condiciones que se darían bajo competencia y eso es lo que determina la tarifa".

En ese sentido destacó que "el medidor inteligente mide lo que se consume, no mide distinto. No hay ninguna razón para pensar que va a medir mayor consumo que el que se consume, ni mayor consumo que el que se detectaba con un medidor tradicional. La única razón para que pudiera existir esa diferencia es que el medidor tradicional estaba defectuoso".

La norma está vigente desde septiembre del año 2018, y la ministra explicó que "las exigencias que pone de mejor servicio la norma técnica ya están corriendo y son ciertamente progresivas", por lo que en teoría no se estaría cobrando algo que aún no se tiene. 

"Ya están vigentes mayores exigencias en términos de interrupciones, que es algo muy interesante, nosotros estamos acostumbrados a hablar de interrupciones promedio por compañía, pero eso muchas veces esconde el hecho de que una comuna puede tener interrupciones hasta 5-10 veces mayores que otras", afirmó Jiménez.

Y agregó: "Lo que se estableció con esta norma es que esto se va a medir por compañía en cada comuna y por lo tanto va haber un tratamiento igual para todos los clientes. Esos son beneficios que ya hoy día están siendo exigibles".

Escucha la entrevista completa en el Podcast de Tele13 Radio.

 

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